
La Segunda Guerra Mundial, un conflicto devastador, no surgió de la nada. Varios eventos y condiciones la precedieron. Estos son los 10 antecedentes principales:
1. El Tratado de Versalles (1919)
Después de la Primera Guerra Mundial, las potencias victoriosas impusieron el Tratado de Versalles a Alemania. Alemania perdió territorio, se vio obligada a pagar reparaciones enormes y se le prohibió tener un ejército grande. Este tratado humilló a muchos alemanes.
Muchos alemanes sentían que el tratado era injusto. Este sentimiento de injusticia alimentó el resentimiento y el deseo de venganza. Esto contribuyó a la inestabilidad política en Alemania.
Must Read
2. La Gran Depresión (1929-1939)
La Gran Depresión fue una crisis económica mundial. Comenzó con el colapso de la bolsa de valores en Estados Unidos en 1929. Afectó a casi todos los países del mundo, incluyendo Alemania.
La Depresión causó desempleo masivo y pobreza. Esto generó descontento social y político. En Alemania, la gente buscó soluciones extremas, incluyendo el apoyo a partidos como el Partido Nazi.
3. El Ascenso del Fascismo y el Nazismo
El fascismo en Italia, liderado por Benito Mussolini, y el nazismo en Alemania, liderado por Adolf Hitler, fueron ideologías autoritarias. Estas ideologías prometían restaurar el orgullo nacional y resolver los problemas económicos.

El fascismo y el nazismo se basaban en el nacionalismo extremo, el militarismo y la represión de la oposición. Ganaron popularidad en países con problemas económicos y políticos. Tanto Mussolini como Hitler usaron la propaganda para controlar a la población.
4. El Militarismo Japonés
En Japón, el militarismo estaba en auge. Los militares controlaban cada vez más el gobierno. Japón buscaba expandir su imperio en Asia.
Japón invadió Manchuria en 1931 y comenzó una guerra con China en 1937. Estas acciones demostraron la agresividad de Japón y su desprecio por el derecho internacional.
5. La Política de Apaciguamiento
La política de apaciguamiento fue adoptada por Gran Bretaña y Francia hacia Alemania. Intentaron evitar la guerra cediendo a las demandas de Hitler. Creían que así se mantendría la paz.

El ejemplo más claro de apaciguamiento fue el Acuerdo de Múnich en 1938. Gran Bretaña y Francia permitieron que Alemania se anexara parte de Checoslovaquia. Esta política fracasó porque Hitler se volvió aún más agresivo.
6. El Fracaso de la Sociedad de Naciones
La Sociedad de Naciones se creó después de la Primera Guerra Mundial para mantener la paz. Sin embargo, era débil y no pudo detener la agresión de Alemania, Italia y Japón.
La Sociedad de Naciones carecía de poder militar y de la voluntad política de sus miembros para hacer cumplir sus decisiones. Su fracaso demostró que no había un organismo internacional efectivo para prevenir la guerra.

7. El Expansionismo Alemán
Hitler tenía una política de expansionismo. Quería unir a todos los alemanes en un solo imperio y conquistar territorio en Europa del Este. Incumplió los términos del Tratado de Versalles.
Alemania se anexionó Austria en 1938 y luego ocupó el resto de Checoslovaquia en 1939. Estas acciones demostraron que Hitler no tenía intención de mantener la paz.
8. El Pacto Molotov-Ribbentrop (1939)
El Pacto Molotov-Ribbentrop fue un tratado de no agresión entre Alemania y la Unión Soviética. Firmado poco antes de la invasión de Polonia, este pacto sorprendió al mundo.
Este pacto secreto dividía Europa Oriental en esferas de influencia entre Alemania y la Unión Soviética. Eliminó la posibilidad de una guerra en dos frentes para Alemania y allanó el camino para la invasión de Polonia.

9. La Invasión de Polonia (1 de septiembre de 1939)
La invasión de Polonia por parte de Alemania el 1 de septiembre de 1939 fue el detonante de la Segunda Guerra Mundial. Gran Bretaña y Francia, que habían garantizado la independencia de Polonia, declararon la guerra a Alemania.
La invasión de Polonia demostró la determinación de Hitler de usar la fuerza para lograr sus objetivos. Marcó el fin de la política de apaciguamiento.
10. El Nacionalismo Exacerbado
El nacionalismo extremo se propagó en muchos países. Cada nación creía ser superior a las demás y buscaba expandir su poder e influencia. Esto causó conflictos y desconfianza entre las naciones.
Este nacionalismo exacerbado fue una fuerza poderosa que impulsó a los países a la guerra. La creencia de la superioridad de una nación sobre otras alimentó la hostilidad y la agresión.