
¿Alguna vez escuchaste el dicho: "Si te tocas mucho la nariz, te crece"? Es una creencia popular, un mito que se transmite de generación en generación. Pero, ¿es verdad? La respuesta corta es: No, no es verdad.
¿Qué significa el dicho?
El dicho implica que frotar, pellizcar o manipular la nariz constantemente causará que cambie de forma, específicamente que se haga más grande. La idea es que la nariz crecerá por estarla tocando mucho.
¿Por qué no es cierto?
La forma y el tamaño de tu nariz están determinados principalmente por dos factores: Genética y crecimiento natural.
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- Genética: Heredas las características de tu nariz de tus padres y antepasados. Su forma, tamaño y estructura están codificados en tu ADN.
- Crecimiento natural: La nariz, como otras partes del cuerpo, crece durante la infancia y la adolescencia. Después de la adolescencia, el crecimiento se detiene. Aunque el cartílago de la nariz puede cambiar un poco con la edad, debido a la pérdida de elasticidad, no es por tocarla.
Tocar tu nariz no puede alterar tu código genético ni acelerar tu crecimiento natural. Es como pensar que tocarte mucho el cabello hará que crezca más rápido. Simplemente no funciona así.
¿Entonces por qué existe el mito?
Probablemente el mito surgió como una forma de disuadir a los niños de meterse los dedos en la nariz. Es una forma fácil de decirles que paren sin tener que explicar la higiene o los gérmenes.

¿Hay alguna forma de que mi nariz cambie?
Sí, existen algunas situaciones que pueden alterar la apariencia de tu nariz:
- Lesiones: Un golpe fuerte puede romper el hueso de la nariz y cambiar su forma permanentemente.
- Cirugía: La rinoplastia, o cirugía de nariz, puede modificar la forma y el tamaño de la nariz de forma deliberada.
- Enfermedades: Algunas enfermedades raras pueden afectar el tejido de la nariz y cambiar su forma.
Pero, reiteramos, tocarse la nariz con normalidad no causará ningún cambio permanente en su tamaño o forma.

En resumen
El mito de que tocarse mucho la nariz la hace crecer es falso. La forma de tu nariz está determinada por la genética y el crecimiento natural, no por tus manos. Así que, aunque es bueno evitar tocarse la nariz por razones de higiene, no tienes que preocuparte de que crezca por hacerlo.
Recuerda, es importante separar los mitos de la realidad, especialmente cuando se trata de nuestro cuerpo. Confía en la ciencia, no en los dichos populares.