
El cinturón pélvico, también conocido como pelvis ósea, es un anillo de huesos ubicado en la base de la columna vertebral. Su función principal es conectar la columna vertebral con las piernas. También protege los órganos internos en la parte inferior del abdomen.
¿Qué huesos forman el cinturón pélvico?
El cinturón pélvico se compone de tres huesos principales: el ilion, el isquion y el pubis. Cada lado de la pelvis tiene estos tres huesos. En la infancia, están separados por cartílago. Pero en la edad adulta, se fusionan para formar un solo hueso, el hueso coxal (también llamado hueso pélvico o hueso ilíaco). Así que, técnicamente, el cinturón pélvico está formado por dos huesos coxales y el sacro (parte de la columna vertebral). Nos centraremos en la formación de cada hueso coxal.
El Ilion
El ilion es la parte más grande y superior del hueso coxal. Es lo que sientes cuando pones tus manos en tus caderas. Piensa en él como las "alas" de la pelvis. La parte superior curvada del ilion se llama cresta ilíaca. Es un punto de referencia importante para médicos y fisioterapeutas. Los músculos abdominales se insertan en la cresta ilíaca.
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El Isquion
El isquion forma la parte inferior y posterior del hueso coxal. Es el hueso en el que te sientas. Específicamente, son las tuberosidades isquiáticas las que soportan tu peso al sentarte. Estas son como las bases de tus asientos óseos. Los músculos isquiotibiales (en la parte posterior del muslo) se originan en el isquion.
El Pubis
El pubis es la parte anterior e inferior del hueso coxal. Está ubicado en la parte frontal de la pelvis. Los dos huesos púbicos (uno de cada hueso coxal) se unen en la parte frontal de la pelvis en una articulación llamada sínfisis púbica. Esta articulación está hecha de cartílago y permite un poco de movimiento, especialmente durante el parto.

El Sacro: Un hueso adicional importante
Aunque los huesos coxales son los principales componentes del cinturón pélvico, el sacro también es crucial. El sacro es un hueso triangular en la base de la columna vertebral que se articula con los dos huesos coxales en las articulaciones sacroilíacas. Estas articulaciones conectan la columna vertebral a la pelvis. El sacro ayuda a transmitir el peso de la parte superior del cuerpo a las piernas.
En resumen
Para resumir, el cinturón pélvico está formado por dos huesos coxales. Cada hueso coxal se compone del ilion, el isquion y el pubis, que se fusionan durante el desarrollo. El sacro también forma parte integral del cinturón pélvico, conectando la columna vertebral a los huesos coxales. Juntos, estos huesos crean una estructura robusta que sostiene la parte superior del cuerpo, protege los órganos internos y permite la locomoción.