
Agustín de Iturbide es una figura clave, pero compleja, en la Independencia de México. Su participación no fue sencilla, y su rol evolucionó significativamente a lo largo del proceso. Para entender su importancia, debemos explorar las etapas de su involucramiento.
Iturbide Como Oficial Realista
Inicialmente, Agustín de Iturbide fue un oficial del ejército realista. ¿Qué significa esto? Que luchaba para España, defendiendo el dominio español sobre la Nueva España (como se conocía a México en ese entonces).
Su trabajo era reprimir las rebeliones independentistas. Combatió a insurgentes como José María Morelos y Pavón, mostrándose como un líder militar eficiente y cruel. Su éxito en sofocar estas primeras revueltas le ganó reputación dentro del ejército realista.
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El Cambio de Bando: Del Realismo a la Independencia
Alrededor de 1820, la situación política en España cambió. Una revolución liberal obligó al rey Fernando VII a jurar la Constitución de Cádiz. Esta constitución limitaba el poder del rey y otorgaba más derechos a los ciudadanos.
Muchos conservadores en la Nueva España, incluyendo a Iturbide, temían que estas ideas liberales socavaran sus privilegios y la estructura social existente. Vieron la oportunidad de lograr una independencia que protegiera sus intereses, una independencia diferente a la que proponían los primeros insurgentes.

El Plan de Iguala y la Consumación de la Independencia
Iturbide contactó a Vicente Guerrero, uno de los líderes insurgentes que aún luchaban por la independencia. Juntos, acordaron un plan: el Plan de Iguala. Este plan proponía tres garantías fundamentales para la nueva nación mexicana.
Las tres garantías eran: Religión (mantener el catolicismo como religión oficial), Unión (igualdad y unidad entre todos los habitantes, tanto españoles como americanos), e Independencia (establecer una monarquía constitucional independiente de España). Este plan fue muy atractivo para muchos, cansados de la guerra y deseosos de estabilidad.

El Plan de Iguala logró unificar a diferentes facciones, tanto realistas como insurgentes. Iturbide formó el Ejército Trigarante (de las Tres Garantías) y avanzó hacia la Ciudad de México. Finalmente, el 27 de septiembre de 1821, entró triunfalmente a la capital, consumando la Independencia de México.
De Libertador a Emperador: El Primer Imperio Mexicano
Después de la independencia, se estableció una junta de gobierno provisional. Sin embargo, la situación política era inestable. Iturbide, aprovechando su popularidad y el apoyo de sus seguidores, se proclamó Emperador de México en 1822.

Su reinado, conocido como el Primer Imperio Mexicano, fue breve y turbulento. Gobernó de manera autoritaria, disolviendo el Congreso y generando descontento entre muchos sectores de la población. Fue derrocado en 1823 y exiliado a Europa.
Regresó a México en 1824, creyendo que podía recuperar el poder, pero fue arrestado y fusilado. Aunque su imperio fue efímero, su papel en la consumación de la independencia es innegable, aunque controvertido. Su figura sigue siendo objeto de debate entre historiadores.
En resumen, Agustín de Iturbide pasó de ser un defensor del imperio español a consumar la independencia de México. Su motivación, su ideología y sus acciones son complejas y deben ser analizadas en el contexto de la época para comprender su trascendencia en la historia mexicana.