
Una acotación en un texto es una nota o instrucción que da información adicional al lector. Se usa, sobre todo, en obras de teatro y guiones.
¿Qué información extra aporta?
Las acotaciones no son parte del diálogo principal. Ofrecen detalles sobre:
- Emociones y sentimientos: Cómo se siente el personaje al decir algo.
- Acciones: Qué hace el personaje mientras habla o en silencio.
- Entorno: Dónde y cuándo ocurre la escena. Cómo es el lugar.
- Tono de voz: Cómo debe decir el actor sus líneas. (Fuerte, suave, triste, etc.)
Piensa en ellas como "direcciones" para los actores y el director. Ayudan a entender mejor la obra.
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¿Cómo se ven las acotaciones?
Normalmente, las acotaciones se escriben entre paréntesis o en cursiva. Esto las diferencia del diálogo normal.
Ejemplo:

Personaje A: ¿Estás seguro de esto?
Personaje B: (Dudando) Creo que sí.
En este ejemplo, "(Dudando)" es la acotación. Indica que el Personaje B no está completamente seguro de lo que dice. Podríamos también tener:

Personaje A: ¿Estás seguro de esto?
Personaje B: (Mirando al suelo, con voz baja) Creo que sí.
Aquí, la acotación da aún más detalles sobre la acción y el tono.

Ejemplos cotidianos
Aunque las acotaciones son comunes en el teatro, también las vemos en otros lugares. Por ejemplo, en un guion de película:
INT. CAFETERÍA - DÍA
María está sentada, esperando. Mira constantemente su reloj, con impaciencia.

Aquí, "INT. CAFETERÍA - DÍA" es una acotación que describe el lugar y el tiempo. La siguiente línea en cursiva describe la acción del personaje.
Incluso en libros, a veces encontramos algo parecido. Si bien no son acotaciones en el sentido teatral, pueden ser descripciones que hacen la misma función.
¿Por qué son importantes?
Las acotaciones son vitales porque añaden profundidad a la historia. Ayudan a los actores a interpretar sus personajes de forma más convincente. También ayudan al lector a visualizar la escena y comprender las emociones de los personajes. Sin acotaciones, la obra sería mucho más plana y difícil de entender. Son la "sal y pimienta" que dan sabor a la representación. Sin ellas, solo tendríamos el esqueleto del diálogo.