
El Complejo de Ataque a la Membrana (MAC), o Membrane Attack Complex, es una estructura multiproteica formada en la superficie de las células patógenas durante la activación del sistema del complemento. Su función principal es la lisis celular, es decir, la destrucción de la célula objetivo al crear un poro en su membrana plasmática.
El MAC se ensambla a partir de cinco proteínas del complemento: C5b, C6, C7, C8 y múltiples moléculas de C9. El proceso se inicia con la escisión de C5 en C5a y C5b. C5b es crucial porque sirve como plataforma de ensamblaje para las demás proteínas.
C6 se une a C5b, formando el complejo C5b-6. Este complejo luego se une a C7, generando el complejo C5b-6-7, el cual sufre un cambio conformacional que expone un dominio hidrófobo. Esto le permite insertarse, aunque de forma transitoria, en la membrana celular.
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La unión de C8 al complejo C5b-6-7 estabiliza su inserción en la membrana. C8 tiene dos subunidades; una se une al complejo, y la otra inserta una pequeña porción en la membrana celular, comenzando la formación del poro.

Finalmente, múltiples moléculas de C9 se polimerizan alrededor del complejo C5b-6-7-8, formando un cilindro transmembrana. Esta polimerización es el paso final en la creación del poro funcional del MAC. La cantidad de C9 que se une determina el tamaño del poro.
Un ejemplo simple es la eliminación de bacterias Gram-negativas. El MAC se forma en su membrana externa, creando un poro que permite el flujo incontrolado de agua e iones, lo que lleva a la lisis bacteriana. Otro ejemplo sería su papel en la destrucción de células tumorales reconocidas por anticuerpos que activan el sistema del complemento.

Es importante destacar que la formación del MAC está estrechamente regulada para evitar daños a las células del propio organismo. Proteínas reguladoras como la protectina (CD59) inhiben la polimerización de C9, previniendo la formación del MAC en las células sanas.
En el mundo real, el estudio del MAC es crucial para comprender las enfermedades autoinmunes y las infecciones. La deficiencia de componentes del complemento que forman el MAC aumenta la susceptibilidad a ciertas infecciones, mientras que la desregulación del MAC puede contribuir al daño tisular en enfermedades inflamatorias. El diseño de fármacos que modulen la actividad del complemento y la formación del MAC es un área activa de investigación.