
El Proyecto del Plato del Buen Comer es una guía visual sencilla creada en México para promover una alimentación saludable y equilibrada. Funciona como una representación gráfica de cómo deberíamos combinar los diferentes grupos de alimentos en cada comida para obtener los nutrientes necesarios.
¿Cómo aplicar el Plato del Buen Comer?
La clave está en distribuir los alimentos en tres grandes grupos, buscando la variedad y moderación en cada uno:
- Verduras y frutas: Deben ocupar la mayor parte del plato. Incluye una amplia gama de colores y texturas.
- Ejemplos: Lechuga, tomate, zanahoria, brócoli, manzana, plátano, naranja.
- Cereales y tubérculos: Proporcionan energía. Elige opciones integrales siempre que sea posible.
- Ejemplos: Tortilla, arroz integral, avena, pan integral, papa, camote.
- Leguminosas y alimentos de origen animal: Son fuente de proteínas. Prioriza las leguminosas (frijoles, lentejas, garbanzos) y consume alimentos de origen animal con moderación.
- Ejemplos: Frijoles, lentejas, pollo sin piel, pescado, huevo, queso panela.
Pasos para armar tu plato:
Sigue estos pasos para crear comidas balanceadas:
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- Paso 1: Llena la mitad de tu plato con verduras y frutas.
- Paso 2: Ocupa una cuarta parte con cereales y tubérculos, prefiriendo los integrales.
- Paso 3: La última cuarta parte divídela entre leguminosas y alimentos de origen animal, optando por las primeras la mayoría de las veces.
- Paso 4: Acompaña tus comidas con agua simple potable.
Consideraciones Importantes:
El Plato del Buen Comer es una guía, no una regla estricta. Adapta las porciones a tus necesidades energéticas individuales y considera tu nivel de actividad física. Recuerda que la variedad es fundamental para obtener todos los nutrientes que necesitas. Consulta a un nutriólogo para obtener una guía personalizada.