
Las tortillas de maíz son como pancitos redondos y delgados, ¡la base de muchísimas comidas deliciosas en México! El proceso de elaboración empieza con un ingrediente muy importante: el maíz.
Primero, el maíz se cocina con agua y cal, una sustancia blanca que ayuda a que el maíz se ablande y sea más fácil de digerir. A esto se le llama nixtamalización. ¡Es una palabra larga, pero muy importante!
Luego, se lava el maíz para quitarle la cal. Este maíz ya cocido y lavado se llama nixtamal. ¡Parece magia, pero es ciencia!
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Después, el nixtamal se muele. Antes se usaba una piedra grande llamada metate, pero ahora muchas personas usan molinos eléctricos para hacer la masa, que es como una pasta suave.
Ahora viene la parte divertida. Se toma una bolita de masa y se aplasta con una máquina especial llamada tortilladora o con las manos para formar un círculo delgado. ¡Intenta imaginar que haces una pizza chiquita!

Finalmente, la tortilla cruda se pone en un comal caliente, que es como un sartén plano, para que se cocine. Se cocina por los dos lados hasta que se infla un poquito y tiene unas manchitas doradas. ¡Ya está lista!
Ejemplo 1: Puedes usar una tortilla para hacer un taco. Le pones carne, frijoles, queso y salsa, ¡y tienes una comida riquísima!

Ejemplo 2: También puedes cortar la tortilla en triangulitos, freírlos y hacer totopos para comer con guacamole.
Es importante saber cómo se hacen las tortillas porque son una parte muy importante de la cultura mexicana. Al conocer el proceso, aprendemos sobre las tradiciones y el trabajo que hay detrás de cada tortilla que comemos.
Las tortillas no sólo se comen en casa. Las puedes encontrar en restaurantes, tiendas y hasta en puestos de la calle. ¡Son parte de la vida diaria!