
El principio fundamental al que deben apegarse las asociaciones civiles es el principio de no lucro. ¿Qué significa esto exactamente?
En pocas palabras, una asociación civil no debe buscar ganancias económicas para sus miembros o fundadores. Su objetivo principal no es hacer dinero, sino cumplir un propósito social, cultural, educativo, o cualquier otro fin de beneficio público.
Entendiendo el Principio de No Lucro
El principio de no lucro se basa en la idea de que la asociación civil debe dedicar todos sus recursos y esfuerzos a la causa que persigue. El dinero que recauda, ya sea por donaciones, cuotas de miembros o actividades, debe reinvertirse en la misma asociación y en el cumplimiento de sus objetivos. No se puede distribuir entre los miembros como si fuera una empresa comercial.
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Veamos un ejemplo: Imaginemos una asociación civil que ofrece clases de música gratuitas a niños de bajos recursos. Reciben donaciones de particulares y empresas. Ese dinero se usa para pagar el alquiler del local, comprar instrumentos musicales, y pagar a los profesores. Si sobrara dinero, no se repartiría entre los fundadores de la asociación, sino que se usaría para comprar más instrumentos, ofrecer más clases, o mejorar las instalaciones.
¿Qué NO significa No Lucro?
Es importante aclarar que el principio de no lucro no significa que la asociación civil no pueda tener ingresos. De hecho, necesita ingresos para funcionar. Tampoco significa que no pueda contratar personal y pagarles salarios justos por su trabajo.

La clave está en el destino de esos ingresos. Si una empresa genera ganancias, los dueños se las reparten. En una asociación civil, las ganancias (si las hay) se reinvierten en la misma asociación. No se utilizan para el enriquecimiento personal de los miembros.
¿Por qué es importante el Principio de No Lucro?
El principio de no lucro asegura que las asociaciones civiles estén verdaderamente comprometidas con el bien común. Garantiza que los recursos se utilicen de manera eficiente y transparente para lograr el impacto social deseado.

Además, este principio les permite acceder a ciertos beneficios fiscales y legales. Por ejemplo, pueden recibir donaciones deducibles de impuestos y estar exentas de algunos impuestos.
En resumen
El principio de no lucro es el corazón de una asociación civil. Significa que su prioridad no es generar ganancias económicas, sino cumplir un propósito social. Esto asegura que los recursos se utilicen de manera responsable y eficiente para el beneficio de la comunidad.
Si estás pensando en crear una asociación civil, recuerda siempre este principio fundamental.