
La pintura témpera es un medio artístico versátil y de secado rápido, caracterizado por ser una emulsión de pigmento con un aglutinante soluble en agua. Este aglutinante tradicionalmente es yema de huevo, aunque también se utilizan colas animales, caseína o gomas.
Una de las principales características de la témpera es su opacidad. A diferencia de la acuarela, que es translúcida, la témpera cubre completamente la superficie subyacente, permitiendo correcciones y la superposición de colores. Esto la hace ideal para trabajos detallados y donde se busca una apariencia más plana y uniforme.
El secado de la témpera es rápido, lo que permite avanzar en la obra con relativa rapidez. Sin embargo, una vez seca, la pintura se vuelve insoluble en agua, lo que ofrece cierta durabilidad. La superficie pintada con témpera tiende a ser mate, sin brillo.
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La aplicación de la témpera es sencilla. Puede aplicarse con pincel, esponja, o incluso aerógrafo sobre una variedad de superficies, como papel, cartón, madera o lienzo preparado. Es importante tener en cuenta que la témpera no se adhiere bien a superficies grasas o aceitosas.

Un ejemplo simple de su uso es la creación de carteles escolares, donde su opacidad y facilidad de manejo la hacen ideal para cubrir grandes áreas con colores vibrantes. Otro ejemplo podría ser la pintura de miniaturas o ilustraciones detalladas, aprovechando su capacidad para crear líneas finas y precisas.
La preparación de la témpera es relativamente fácil, aunque se pueden adquirir pinturas ya preparadas. Mezclar el pigmento con el aglutinante y agua hasta obtener la consistencia deseada es el proceso básico. La proporción de cada ingrediente influirá en las propiedades finales de la pintura.

La durabilidad de la pintura témpera, aunque buena, es menor que la de la pintura al óleo o acrílica. Es importante proteger las obras pintadas con témpera de la humedad y la exposición directa al sol. El uso de un barniz protector puede ayudar a preservar la obra a largo plazo.
Un dato importante es que la témpera fue un medio muy utilizado en la pintura de iconos religiosos durante la Edad Media, debido a su permanencia en el tiempo y a la viveza de sus colores.
En el mundo real, la témpera encuentra aplicación en una amplia gama de proyectos artísticos y educativos, desde la creación de ilustraciones y diseños gráficos hasta la realización de murales y trabajos manuales. Su versatilidad y bajo costo la convierten en una opción popular para artistas de todos los niveles.