
El tornillo macrométrico del microscopio sirve para realizar el enfoque grueso de la muestra. Es decir, se utiliza para mover la platina (o el objetivo, dependiendo del tipo de microscopio) de manera rápida y en una distancia relativamente grande, acercándola o alejándola del objetivo para conseguir una imagen nítida.
El proceso para utilizar el tornillo macrométrico correctamente es el siguiente:
- Colocar la muestra: Asegúrate de que la muestra está correctamente colocada sobre la platina y fijada con las pinzas. Ejemplo: Una lámina con células de cebolla debe estar plana y bien sujeta.
- Seleccionar el objetivo de menor aumento: Comienza siempre con el objetivo de menor aumento para localizar la muestra. Ejemplo: Usar un objetivo de 4x o 10x al principio.
- Observar por el ocular y girar el tornillo macrométrico: Mientras miras por el ocular, gira lentamente el tornillo macrométrico. Observarás que la imagen se vuelve más o menos borrosa a medida que giras el tornillo. Ejemplo: Gira el tornillo hasta que veas algo, aunque sea una sombra o un contorno de la muestra.
- Ajuste fino con el micrométrico: Una vez que tengas una imagen aproximada, utiliza el tornillo micrométrico para realizar el enfoque fino y obtener una imagen nítida.
Es importante recordar que el tornillo macrométrico NO debe utilizarse con los objetivos de mayor aumento (40x o 100x). El movimiento brusco podría dañar el objetivo o la muestra.
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Un uso práctico del tornillo macrométrico es la búsqueda rápida de la muestra. Imagina que estás observando un portaobjetos con bacterias. El tornillo macrométrico te permite recorrer la muestra rápidamente hasta encontrar la zona donde se concentran las bacterias. Otro uso crucial es la visualización de diferentes planos focales en muestras gruesas. Al ajustar la altura con el tornillo macrométrico, se puede enfocar estructuras situadas a diferentes profundidades.