
Entendamos claramente: "No heredarán el reino de Dios" es una frase que aparece en la Biblia, específicamente en 1 Corintios 6:9-10 y Gálatas 5:19-21. Su significado principal es que ciertos comportamientos y prácticas impiden que una persona obtenga la aprobación divina y, por lo tanto, reciba la vida eterna bajo el gobierno de Dios.
Las "obras de la carne," como se les llama en la Biblia, describen estas prácticas. En 1 Corintios se mencionan fornicadores, idólatras, adúlteros, hombres que se tienen para propósitos contranaturales, ladrones, codiciosos, borrachos, injuriadores y extorsionadores. Gálatas lista cosas similares como inmoralidad sexual, impureza, conducta desvergonzada, idolatría, espiritismo, enemistades, contiendas, celos, arrebatos de furia, peleas, divisiones, sectas, envidia, borracheras, fiestas desenfrenadas y cosas semejantes.
Es crucial entender que la Biblia no está diciendo que cometer un error ocasional automáticamente te excluye. El arrepentimiento sincero y el esfuerzo por cambiar son vitales. Dios es misericordioso y perdona a quienes genuinamente se esfuerzan por vivir de acuerdo con sus normas.
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¿Cómo podemos aplicar esto en la vida diaria? Primero, autoevalúate constantemente. Examina tus pensamientos, palabras y acciones. Segundo, busca ayuda si estás luchando contra alguna de estas tendencias. Habla con un amigo de confianza, un consejero, o un líder espiritual. Tercero, llena tu vida con cosas positivas. Estudia la Biblia, ora, y pasa tiempo con personas que te animen a ser una mejor persona. Recuerda, el esfuerzo constante por agradar a Dios es la clave.