
El narrador en una obra de teatro es la voz que cuenta la historia. No es lo mismo que un personaje. Piénsalo como la persona que te relata un cuento antes de dormir. No actúa, solo explica.
¿Qué hace el Narrador?
Principalmente, el narrador proporciona información. Esta información puede ser sobre el contexto, el pasado de los personajes, o incluso predecir eventos futuros (aunque esto es menos común). Su función es ayudar al público a entender mejor la obra. Por ejemplo, podría describir el escenario: "El año es 1950. Una pequeña cafetería en un barrio obrero."
También puede introducir a los personajes. En lugar de que un personaje simplemente aparezca, el narrador podría decir: "Entra a escena Ana, una joven soñadora que anhela una vida mejor." Esto nos da una idea de su personalidad antes de que diga una palabra.
Must Read
Otra tarea importante del narrador es establecer el tono y el ambiente. ¿Es una historia de misterio? ¿Un drama familiar? El narrador, a través de su lenguaje, puede indicarnos qué esperar emocionalmente. Un narrador que dice "Una sombra se cernía sobre la ciudad..." claramente nos prepara para algo siniestro.
Tipos de Narrador en el Teatro
Existen diferentes maneras en que el narrador puede aparecer en una obra:

- Narrador Testigo: Es un personaje dentro de la obra, pero no es el protagonista. Observa los eventos y los relata desde su perspectiva. Imagina un amigo que cuenta la historia de amor de otra pareja.
- Narrador Omnisciente: Sabe todo. Conoce los pensamientos y sentimientos de todos los personajes. Es como si tuviera una visión panorámica de la historia.
- Narrador Objetivo: Simplemente describe lo que ve y oye. No interpreta ni ofrece opiniones. Es como una cámara que graba los hechos.
- Narrador en Tercera Persona: No es un personaje y habla de los personajes utilizando "él," "ella," o "ellos." Este narrador puede ser omnisciente u objetivo.
¿Por qué usar un Narrador?
El narrador es una herramienta útil para los dramaturgos. Permite saltar en el tiempo. Por ejemplo, el narrador podría decir: "Diez años después..." y de repente la obra avanza en el tiempo. También permite cambiar de lugar fácilmente. "Mientras tanto, en otra ciudad..."
En resumen, el narrador en una obra de teatro es un guía. Nos ayuda a navegar la historia, entender a los personajes, y apreciar el contexto. Aunque no siempre está presente en todas las obras, cuando lo está, su voz es crucial para comprender el mensaje del dramaturgo. Piensa en él como un amigable intérprete, que hace la obra más accesible y disfrutable para todos.