
La manzanilla es una planta muy popular, conocida por sus flores pequeñas y su aroma agradable. Se usa principalmente para preparar infusiones que tienen propiedades medicinales.
¿Qué es la Manzanilla?
La manzanilla es una hierba. De sus flores se extraen compuestos que ayudan a calmar y aliviar diferentes molestias. Se puede encontrar seca, en bolsitas de té, o incluso fresca.
Cómo Preparar una Infusión de Manzanilla
La forma más común de usar la manzanilla es en una infusión, también llamada té. Aquí te explicamos cómo prepararla:
Must Read
- Calienta agua: Pon agua a hervir en una tetera o en una olla pequeña. No necesita hervir mucho tiempo, solo hasta que aparezcan burbujas.
- Agrega la manzanilla: Si usas bolsitas de té, coloca una bolsita en una taza. Si usas manzanilla seca, agrega una cucharadita a la taza.
- Vierte el agua caliente: Con cuidado, vierte el agua caliente sobre la manzanilla en la taza.
- Deja reposar: Cubre la taza con un plato o una tapa pequeña. Esto ayuda a que la manzanilla suelte sus propiedades. Deja reposar por unos 5 a 10 minutos.
- Retira la manzanilla: Saca la bolsita de té o cuela la manzanilla seca de la taza.
- Endulza (opcional): Puedes agregar miel, azúcar o stevia para endulzar la infusión, si lo deseas.
- Disfruta: ¡Ya está lista tu infusión de manzanilla! Bébelo caliente o tibio.
Otros Usos de la Manzanilla
Además de la infusión, la manzanilla tiene otros usos:
- Compresas: Puedes mojar una tela limpia en infusión de manzanilla tibia y aplicarla sobre la piel irritada o inflamada. Por ejemplo, para los ojos cansados.
- Vaporizaciones: Añade manzanilla a un recipiente con agua caliente e inhala el vapor. Esto puede ayudar a descongestionar las vías respiratorias. ¡Ten cuidado de no quemarte!
- Enjuague bucal: La infusión de manzanilla enfriada puede usarse como enjuague bucal suave para aliviar inflamaciones en las encías.
- Productos de belleza: La manzanilla se encuentra en cremas, lociones y champús por sus propiedades calmantes y para aclarar el cabello.
Precauciones
Aunque la manzanilla es generalmente segura, algunas personas pueden ser alérgicas. Si tienes alergia a plantas como la ambrosía (ragweed), crisantemos o margaritas, es posible que también seas alérgico a la manzanilla. Si experimentas una reacción alérgica (picazón, erupciones cutáneas, dificultad para respirar), suspende su uso y consulta a un médico.

Las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia deben consultar a su médico antes de consumir manzanilla en grandes cantidades.
Recuerda que la manzanilla es un remedio natural, pero no reemplaza el tratamiento médico adecuado. Siempre consulta a un profesional de la salud si tienes alguna preocupación sobre tu salud.