
La Creación según la Biblia se refiere a la narración del origen del universo, la Tierra, las plantas, los animales y la humanidad, tal como se presenta en el libro del Génesis.
El relato se desarrolla en seis días:
Paso 1: Día 1 – Luz y Oscuridad. Génesis 1:3-5. Dios dice: "Sea la luz", y la luz aparece, separándola de la oscuridad. A la luz la llama "Día" y a la oscuridad "Noche". Este es el comienzo de la existencia. Ejemplo: Antes no había distinción entre luz y oscuridad, solo un caos informe.
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Paso 2: Día 2 – El Firmamento. Génesis 1:6-8. Dios crea una expansión (el firmamento o cielo) para separar las aguas de arriba de las aguas de abajo. Ejemplo: Imagina un océano gigante, donde Dios crea una burbuja que divide el agua en océanos y nubes.
Paso 3: Día 3 – Tierra Seca y Vegetación. Génesis 1:9-13. Dios reúne las aguas para que aparezca la tierra seca, a la que llama "Tierra". También crea la vegetación: hierba, plantas con semilla y árboles frutales. Ejemplo: Antes solo había agua, ahora hay continentes y bosques.

Paso 4: Día 4 – Sol, Luna y Estrellas. Génesis 1:14-19. Dios crea los cuerpos celestes para gobernar el día y la noche, y para marcar las estaciones, los días y los años. Ejemplo: El Sol para la luz del día, la Luna para la luz de la noche y las estrellas para dar luz y orientación.
Paso 5: Día 5 – Aves y Criaturas Marinas. Génesis 1:20-23. Dios crea las criaturas que viven en el mar y las aves que vuelan en el cielo. Ejemplo: Todos los peces, ballenas, delfines, águilas, gaviotas y demás.

Paso 6: Día 6 – Animales Terrestres y Humanos. Génesis 1:24-31. Dios crea los animales terrestres, tanto domésticos como salvajes. Finalmente, crea al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza, dándoles dominio sobre toda la creación. Ejemplo: Leones, vacas, perros, gatos y, por supuesto, Adán y Eva.
Un uso práctico de entender la Creación es reforzar la idea de la responsabilidad del ser humano como administrador de la Tierra. Al ser creados a imagen de Dios y con dominio sobre la creación, tenemos la obligación de cuidarla y protegerla. También, entender la Creación puede inspirar una profunda admiración y gratitud hacia Dios por su poder y sabiduría manifestados en la belleza y complejidad del universo.