Durante su gobierno (1982-1988), Miguel de la Madrid Hurtado implementó un programa de reestructuración económica, conocido principalmente por su enfoque en la reducción del gasto público, la privatización de empresas estatales y la apertura comercial. Su objetivo principal era estabilizar la economía mexicana, fuertemente golpeada por la crisis de la deuda externa.
Uno de los pilares de su gestión fue la renegociación de la deuda externa. De la Madrid buscó acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros acreedores para obtener mejores términos de pago y aliviar la presión sobre las finanzas públicas. La condicionalidad impuesta por estos organismos internacionales, sin embargo, generó críticas debido a las medidas de austeridad que exigían.
La privatización se convirtió en una estrategia central. Empresas paraestatales en diversos sectores, desde la industria siderúrgica hasta la aerolínea Mexicana de Aviación, fueron vendidas a inversionistas privados. Se argumentó que esto permitiría mayor eficiencia y competitividad, aunque también provocó debates sobre la pérdida de control estatal sobre sectores estratégicos.
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De la Madrid impulsó la apertura comercial, sentando las bases para la posterior firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Se redujeron las barreras arancelarias y se promovió la inversión extranjera directa, buscando modernizar la industria nacional y atraer capitales. Esta política, sin embargo, generó preocupación por la posible competencia desleal de productos importados.
Un ejemplo concreto fue la venta de la Siderúrgica Lázaro Cárdenas-Las Truchas (SICARTSA), una importante empresa estatal dedicada a la producción de acero. La privatización buscaba mejorar su eficiencia y reducir las pérdidas financieras que representaba para el gobierno.

Otro ejemplo es la renegociación de la deuda con el Club de París, un grupo de acreedores oficiales. De la Madrid logró obtener plazos de pago más favorables, aliviando la carga financiera del país a corto plazo, aunque la deuda seguía siendo considerable.
Las políticas implementadas durante el gobierno de Miguel de la Madrid tuvieron un impacto duradero en la economía mexicana. Su énfasis en la estabilización macroeconómica y la reforma estructural sentó las bases para las políticas económicas de los gobiernos posteriores. Aunque sus medidas generaron controversia y debate, su administración marcó un punto de inflexión en la historia económica de México.