
Lectio Divina, o Lectura Divina, es una antigua práctica monástica para leer las Escrituras.
Es una forma de orar con la Biblia. Busca una conexión personal con Dios a través de su Palabra.
Vamos a explorar Marcos 7:31-37 usando este método.
Must Read
El texto: Marcos 7:31-37
Leamos el pasaje:
"Volviendo a salir de la región de Tiro, pasó por Sidón y fue al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis. Y le trajeron un sordo y tartamudo, y le rogaron que pusiera la mano sobre él. Tomándolo aparte de la multitud, metió los dedos en sus oídos, y escupiendo, le tocó la lengua; y mirando al cielo, gimió, y le dijo: ¡Efatá!, es decir: ¡Abrete! Al instante se abrieron sus oídos, y se soltó la traba de su lengua, y hablaba con claridad. Y les mandó que a nadie lo dijeran; pero cuanto más se lo mandaba, tanto más lo proclamaban. Y estaban sobremanera asombrados, diciendo: Bien lo ha hecho todo; aun a los sordos hace oír, y a los mudos hablar."
Los Pasos de Lectio Divina
Lectio Divina tiene cuatro pasos principales:

- Lectio (Lectura)
- Meditatio (Meditación)
- Oratio (Oración)
- Contemplatio (Contemplación)
Lectio (Lectura)
El primer paso es simplemente leer. Leemos el pasaje, Marcos 7:31-37, lentamente. Lo leemos varias veces. Escuchamos las palabras con atención.
¿Qué palabras o frases te llaman la atención? No busques un significado profundo todavía. Solo presta atención a lo que resuena contigo.
Por ejemplo, la palabra "Efatá" podría resonar contigo. O tal vez la frase "Bien lo ha hecho todo".
Meditatio (Meditación)
En este paso, reflexionamos sobre el texto. Pensamos en lo que hemos leído. ¿Qué significa este pasaje para mí?

¿Cómo se aplica a mi vida? ¿Qué me dice Dios a través de estas palabras?
Quizás meditamos en el poder de Jesús para sanar. Quizás meditamos en nuestra propia sordera y mudez espiritual. ¿En qué áreas de tu vida necesitas que Jesús diga "Efatá"?
Oratio (Oración)
Ahora, respondemos a Dios en oración. Hablamos con Él sobre lo que hemos leído y meditado.

Podemos agradecerle por su poder y su amor. Podemos pedirle que nos abra los oídos y desate nuestra lengua para proclamar su verdad. Podemos pedirle sanación, tanto física como espiritual.
Por ejemplo, podrías orar: "Dios, gracias por el poder de Jesús. Abre mis oídos para escuchar tu voz. Desata mi lengua para proclamar tu amor."
Contemplatio (Contemplación)
Este es el paso final. Simplemente descansamos en la presencia de Dios. Nos abrimos a su amor y su gracia.
No necesitamos pensar ni hacer nada. Solo estamos con Él. Permitimos que su paz llene nuestro corazón.

Es un tiempo de silencio y quietud. Escuchamos la voz suave y apacible de Dios. Nos rendimos a su voluntad.
Aplicación Práctica
Lectio Divina se puede practicar en cualquier momento y lugar. Reserva un tiempo regular para este tipo de oración. Comienza con 15-20 minutos.
Elige un pasaje de las Escrituras. Lee, medita, ora y contempla. Permite que la Palabra de Dios te transforme.
La práctica de Lectio Divina con Marcos 7:31-37 nos invita a reflexionar sobre nuestra propia necesidad de sanación y a confiar en el poder de Jesús para abrirnos a su gracia.