
La idea principal es que las empresas comerciales no se limitan solo a la compra y venta de productos. También pueden involucrarse en la extracción de materias primas y la manufactura o fabricación de esos productos.
Primero, definamos los términos clave: una empresa comercial es aquella que se dedica a la intermediación entre productores y consumidores. Extractiva significa que la empresa obtiene recursos naturales directamente de la tierra o el mar. Manufacturera se refiere a la empresa que transforma materias primas en productos terminados.
Pensemos en ejemplos. Una empresa que extrae mineral de hierro (extractiva) y luego lo convierte en acero (manufacturera) antes de venderlo a fabricantes de automóviles es una empresa comercial que también es extractiva y manufacturera. Otro ejemplo podría ser una empresa que cultiva árboles para obtener madera (extractiva), los procesa para crear muebles (manufacturera) y luego los vende en sus propias tiendas (comercial).
Must Read
Es importante notar que una empresa puede ser solo extractiva y vender sus materias primas a otras empresas para que las manufacturen. O puede ser solo manufacturera, comprando las materias primas a otra empresa. Pero cuando una empresa participa en ambas actividades, además de la venta final, se le considera una empresa comercial extractiva y manufacturera.
¿Cómo se relaciona esto contigo? Como consumidor, entender esto te ayuda a comprender de dónde vienen los productos que compras y el proceso que siguen. Como inversor, te permite evaluar mejor el modelo de negocio de una empresa y su potencial de rentabilidad. Como emprendedor, te inspira a considerar la integración vertical, controlando más etapas del proceso productivo para aumentar tus márgenes y asegurar la calidad.