
¿Alguna vez has escuchado sobre el bautismo de Jesús por Juan el Bautista? ¿Qué es exactamente? Es un evento muy importante en la Biblia, específicamente en los Evangelios. Es cuando Juan el Bautista, un profeta que predicaba sobre el arrepentimiento y la llegada del Mesías, bautiza a Jesús en el río Jordán.
¿Cómo funciona o, mejor dicho, cómo ocurrió? Imagina el río Jordán lleno de gente que acudía a Juan para ser bautizados. Juan llamaba a la gente a cambiar su forma de ser y demostrarlo siendo bautizados. El bautismo, en este contexto, era una forma de simbolizar la limpieza de los pecados y un nuevo comienzo. Entonces, Jesús llegó a donde estaba Juan y le pidió ser bautizado. Al principio, Juan no quería, porque sabía que Jesús era mucho más importante que él. Pensaba que Jesús no necesitaba ser limpiado de ningún pecado. Pero Jesús insistió, diciendo que era necesario para cumplir toda justicia. Así que, Juan accedió y bautizó a Jesús.
Después de que Jesús fue bautizado, algo increíble sucedió. Los cielos se abrieron y el Espíritu Santo, en forma de paloma, descendió sobre Jesús. Y una voz del cielo dijo: "Este es mi Hijo amado, en quien me complazco". ¡Imagínate la escena! Era una confirmación pública y poderosa de que Jesús era el Hijo de Dios.
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¿Por qué es importante este evento? Hay varias razones. Primero, demuestra la humildad de Jesús. A pesar de ser el Hijo de Dios, se sometió al bautismo, identificándose con la humanidad y los pecadores. Segundo, marca el inicio del ministerio público de Jesús. Después de este evento, Jesús comenzó a predicar, enseñar y realizar milagros. Tercero, muestra la Trinidad – Dios Padre hablando desde el cielo, Dios Hijo siendo bautizado y Dios Espíritu Santo descendiendo en forma de paloma. Es una manifestación única de las tres personas de la Divinidad.
En resumen, el bautismo de Jesús por Juan el Bautista no es solo una historia antigua. Es un evento crucial que nos enseña sobre la humildad, la identidad de Jesús como el Hijo de Dios, y el comienzo de su misión para salvarnos. Podemos aplicar esta lección a nuestras vidas siendo humildes, buscando a Dios y esforzándonos por vivir una vida que le agrade.