
Los huesos del cráneo son un conjunto de huesos que protegen el encéfalo y forman la estructura de la cabeza. Su función principal es, por tanto, la protección del cerebro contra traumatismos, aunque también contribuyen a dar forma al rostro y sirven como puntos de anclaje para músculos faciales.
El cráneo humano se compone de dos partes principales: el neurocráneo y el viscerocráneo. El neurocráneo, también conocido como la bóveda craneal, alberga y protege el cerebro. Está formado por ocho huesos: el hueso frontal, dos huesos parietales, dos huesos temporales, el hueso occipital, el hueso esfenoides y el hueso etmoides.
El viscerocráneo, también conocido como el esqueleto facial, forma la estructura de la cara. Incluye 14 huesos: dos huesos nasales, dos huesos maxilares (maxilar superior), dos huesos cigomáticos (malares), la mandíbula (maxilar inferior), dos huesos lacrimales, dos huesos palatinos, dos cornetes nasales inferiores y el vómer.
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Muchos de estos huesos están unidos por suturas, que son articulaciones fibrosas e inmóviles en el cráneo adulto. En los bebés, estas suturas permiten cierta flexibilidad para facilitar el parto y el crecimiento del cerebro. Las fontanelas, o "mollera", son áreas blandas donde las suturas aún no se han cerrado completamente en los bebés.
Cada hueso tiene funciones específicas. Por ejemplo, el hueso frontal forma la frente y la parte superior de las órbitas oculares. Los huesos temporales alojan los oídos internos y se articulan con la mandíbula. El hueso occipital tiene un gran agujero, el foramen magnum, por donde pasa la médula espinal.

Un ejemplo sencillo es el hueso cigomático (malar), que define la prominencia de las mejillas y protege parcialmente el ojo. Otro ejemplo es la mandíbula, el único hueso móvil del cráneo, crucial para la masticación y el habla.
El conocimiento detallado de la anatomía del cráneo es fundamental en campos como la medicina (neurocirugía, otorrinolaringología, cirugía maxilofacial), la odontología, la antropología forense (para la identificación de restos humanos) y la arqueología (para el estudio de poblaciones antiguas).