
Varias hormonas controlan el metabolismo de los carbohidratos. Estas hormonas ayudan a mantener niveles estables de glucosa en sangre. Examinaremos las más importantes.
Insulina
La insulina es producida por las células beta del páncreas. Es la hormona principal que reduce los niveles de glucosa en sangre. Actúa como una llave que abre las puertas de las células para que la glucosa entre.
Primero, el cuerpo detecta un aumento en la glucosa sanguínea. Esto suele ocurrir después de comer. Las células beta del páncreas liberan insulina en respuesta.
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Segundo, la insulina viaja a través del torrente sanguíneo. Alcanza las células de los músculos, el hígado y el tejido adiposo. Se une a los receptores de insulina en la superficie de estas células.
Tercero, esta unión activa una serie de procesos dentro de la célula. Estos procesos permiten que los transportadores de glucosa (GLUT4) se muevan hacia la superficie celular. Estos transportadores facilitan la entrada de glucosa a la célula.
Cuarto, la glucosa que entra en las células se utiliza para obtener energía. También se puede almacenar como glucógeno en el hígado y los músculos. En el tejido adiposo, se convierte en grasas.

Finalmente, cuando la glucosa sanguínea disminuye, la liberación de insulina se reduce. Este proceso ayuda a mantener la glucosa en un rango normal.
Glucagón
El glucagón es producido por las células alfa del páncreas. Tiene el efecto opuesto a la insulina. Aumenta los niveles de glucosa en sangre cuando son demasiado bajos.
Primero, el cuerpo detecta una disminución en la glucosa sanguínea. Esto puede ocurrir durante el ayuno o el ejercicio intenso. Las células alfa del páncreas liberan glucagón en respuesta.

Segundo, el glucagón viaja a través del torrente sanguíneo. Llega principalmente al hígado. Se une a los receptores de glucagón en la superficie de las células hepáticas.
Tercero, esta unión estimula la glucogenólisis. La glucogenólisis es la descomposición del glucógeno almacenado en glucosa. También estimula la gluconeogénesis. La gluconeogénesis es la producción de glucosa a partir de fuentes no carbohidratos, como aminoácidos y glicerol.
Cuarto, la glucosa producida por el hígado se libera al torrente sanguíneo. Esto aumenta los niveles de glucosa en sangre. El cuerpo puede usar esta glucosa para obtener energía.
Finalmente, cuando la glucosa sanguínea aumenta, la liberación de glucagón se reduce. Esto evita que los niveles de glucosa suban demasiado.

Cortisol
El cortisol es una hormona esteroidea producida por las glándulas suprarrenales. Influye en el metabolismo de los carbohidratos, las proteínas y las grasas. Su efecto sobre la glucosa es principalmente aumentar sus niveles en sangre.
El cortisol estimula la gluconeogénesis en el hígado. Esto significa que ayuda a producir glucosa a partir de fuentes no carbohidratos. También inhibe la captación de glucosa por los músculos y el tejido adiposo.
Además, el cortisol aumenta la resistencia a la insulina. Esto significa que las células se vuelven menos sensibles a la insulina. Por lo tanto, la glucosa no entra tan fácilmente en las células. Esto también contribuye al aumento de los niveles de glucosa en sangre.

Adrenalina (Epinefrina)
La adrenalina, también conocida como epinefrina, es una hormona producida por las glándulas suprarrenales. Se libera en respuesta al estrés, el ejercicio o el peligro.
La adrenalina actúa rápidamente para aumentar los niveles de glucosa en sangre. Estimula la glucogenólisis en el hígado y los músculos. También inhibe la liberación de insulina.
Estos efectos aseguran que haya suficiente glucosa disponible para proporcionar energía durante situaciones de estrés o actividad física intensa.
En resumen, la insulina disminuye la glucosa en sangre, mientras que el glucagón, el cortisol y la adrenalina la aumentan. Estas hormonas trabajan juntas para mantener un equilibrio adecuado y garantizar que el cuerpo tenga suficiente energía.