
La Crisis de 1929, también conocida como la Gran Depresión, fue la peor crisis económica en la historia moderna. Ocurrió después de la caída de la Bolsa de Nueva York en octubre de 1929 y tuvo consecuencias devastadoras a nivel mundial.
¿Qué la causó? Varios factores convergieron:
- Especulación Bursátil: La gente compraba acciones esperando que su valor subiera rápidamente. Muchos usaban dinero prestado para hacerlo (compra a crédito), inflando artificialmente los precios.
- Sobreproducción: Las fábricas producían más bienes de los que la gente podía comprar. Esto llevó a un exceso de inventario. Por ejemplo, las fábricas de automóviles producían muchos coches, pero no había suficientes compradores.
- Desigualdad Económica: La riqueza estaba concentrada en pocas manos. La mayoría de la gente tenía poco dinero para gastar, limitando la demanda de bienes y servicios.
- Crisis Agrícola: Los agricultores sufrieron con los bajos precios de los productos agrícolas. Muchas granjas fueron embargadas.
¿Qué pasó después del crac bursátil?
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- Pánico Bancario: La gente corrió a retirar su dinero de los bancos, que no tenían suficiente efectivo. Muchos bancos quebraron.
- Disminución del Consumo: Con el miedo y la falta de dinero, la gente dejó de comprar cosas. Esto empeoró la sobreproducción.
- Aumento del Desempleo: Las empresas redujeron la producción y despidieron a trabajadores. El desempleo alcanzó niveles altísimos. Por ejemplo, en Estados Unidos, llegó al 25%.
- Comercio Internacional Disminuido: Los países impusieron aranceles (impuestos) a las importaciones para proteger sus industrias, reduciendo el comercio mundial.
Consecuencias: La Crisis de 1929 tuvo un impacto social enorme. Hubo hambre, pobreza, y desesperación. Políticamente, contribuyó al ascenso de regímenes autoritarios en algunos países. La Segunda Guerra Mundial puede considerarse, en parte, una consecuencia indirecta de la inestabilidad económica y social causada por la crisis.
La Gran Depresión duró aproximadamente una década. Se considera que terminó con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, cuando la producción industrial aumentó para apoyar el esfuerzo bélico.