
En fisioterapia, las fases de la marcha son la descripción detallada de los movimientos que realiza el cuerpo humano durante el ciclo de caminar. Analizar estas fases es crucial para identificar problemas en la biomecánica, evaluar el progreso de la rehabilitación y diseñar intervenciones efectivas. Se aplica a pacientes con lesiones, discapacidades o problemas de equilibrio.
Fases de la Marcha: Un Resumen Rápido
El ciclo de la marcha se divide en dos fases principales: la fase de apoyo (cuando el pie está en contacto con el suelo) y la fase de balanceo (cuando el pie está en el aire).
Fase de Apoyo (60% del ciclo)
- Contacto Inicial (Talón): El talón toca el suelo. Problema común: Dolor en el talón.
- Respuesta a la Carga (Pie Plano): El pie se aplana para absorber el impacto. Problema común: Pie plano o pronación excesiva.
- Apoyo Medio: El cuerpo pasa por encima del pie de apoyo. Problema común: Debilidad de los músculos de la pantorrilla.
- Apoyo Terminal (Elevación del Talón): El talón se levanta mientras el peso se desplaza hacia los dedos. Problema común: Rigidez en el tobillo.
- Pre-Balanceo (Despegue de los Dedos): Los dedos se despegan del suelo. Problema común: Dedos en martillo o juanetes.
Fase de Balanceo (40% del ciclo)
- Balanceo Inicial (Aceleración): El pie se levanta del suelo y comienza a avanzar. Problema común: Debilidad del flexor de la cadera.
- Balanceo Medio: La pierna avanza debajo del cuerpo. Problema común: Limitación del rango de movimiento de la rodilla.
- Balanceo Terminal (Desaceleración): La pierna se extiende hacia adelante, preparándose para el contacto inicial. Problema común: Rigidez isquiotibial.
Ejemplo práctico: Un paciente cojea y no apoya completamente el talón (contacto inicial) debido a dolor. El fisioterapeuta puede usar este análisis para enfocar el tratamiento en aliviar el dolor, mejorar la flexibilidad del tobillo y fortalecer los músculos implicados en la dorsiflexión.
Must Read
Comprender las fases de la marcha permite identificar la causa del problema y dirigir las intervenciones terapéuticas de forma más eficaz. La observación cuidadosa y el análisis biomecánico son herramientas fundamentales en la práctica de la fisioterapia.