
El Evangelio del Domingo 4 de Abril de 2021 se refiere a la lectura bíblica asignada para la misa católica del domingo de Resurrección de ese año. Es un pasaje específico de los Evangelios que la Iglesia considera importante para la reflexión y la oración en esa fecha particular.
¿Qué significa esto?
Imaginemos que cada domingo la Iglesia nos da un "regalo": un mensaje especial de la Biblia. El Evangelio del 4 de abril era ese regalo para el Domingo de Resurrección, la celebración más importante para los cristianos.
Resurrección: Significa que Jesús, después de morir en la cruz, volvió a la vida. Este evento es la base de la fe cristiana.
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¿De qué Evangelio proviene?
El Evangelio del 4 de abril de 2021 provenía del Evangelio de San Juan (Jn 20, 1-9). Cada domingo, la lectura del Evangelio puede venir de Mateo, Marcos, Lucas o Juan. Este domingo en particular, fue Juan quien nos contó la historia.

¿Qué dice el Evangelio de Juan 20, 1-9?
Este pasaje narra el descubrimiento del sepulcro vacío por María Magdalena. Ella corre a avisarle a Simón Pedro y al otro discípulo, a quien Jesús amaba (tradicionalmente identificado como Juan). Ellos también van al sepulcro. Pedro entra primero, seguido por el otro discípulo. Ven las vendas y el sudario (la tela que cubría la cabeza de Jesús) cuidadosamente doblados. El texto dice que entonces el otro discípulo "vio y creyó".
¿Por qué es importante este Evangelio?
Este Evangelio es crucial porque:

- Muestra la primera evidencia de la Resurrección: ¡el sepulcro está vacío!
- Presenta a los primeros testigos: María Magdalena, Pedro y el otro discípulo.
- Subraya la importancia de la fe. El discípulo "vio y creyó". No necesitó ver a Jesús resucitado para creer.
En resumen...
El Evangelio del 4 de abril de 2021 nos habla de la Resurrección de Jesús a través del relato del sepulcro vacío. Nos recuerda que la fe no siempre necesita pruebas visibles; a veces, la ausencia de algo (como el cuerpo de Jesús en el sepulcro) puede ser una fuerte evidencia de la verdad. Nos invita a creer en la Resurrección, aunque no la hayamos presenciado directamente, como hicieron los primeros discípulos.
Este Evangelio nos anima a reflexionar sobre la esperanza que la Resurrección de Jesús nos ofrece y nos llama a vivir nuestras vidas con fe y amor, siguiendo su ejemplo.