
La materia que vemos a nuestro alrededor está formada por elementos, compuestos y mezclas. Todos ellos tienen una estructura interna a nivel molecular diferente.
¿Qué son las moléculas?
Una molécula es la parte más pequeña de una sustancia que conserva sus propiedades químicas. Imagina un vaso de agua. Si pudiéramos dividir el agua una y otra vez, al final llegaríamos a una molécula de agua. Si la dividiéramos más, ya no sería agua.
Elementos: Ladrillos Fundamentales
Un elemento es una sustancia pura que no se puede descomponer en sustancias más simples mediante procesos químicos ordinarios. Está formado por un solo tipo de átomo. El átomo es la unidad básica de la materia. Piensa en el oro (Au). Un lingote de oro está hecho solo de átomos de oro.
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A nivel molecular, un elemento puede existir como átomos individuales, como en el caso del helio (He), o como moléculas formadas por el mismo tipo de átomos, como el oxígeno (O2). El oxígeno que respiramos es una molécula formada por dos átomos de oxígeno unidos.
Compuestos: Unión de Elementos
Un compuesto es una sustancia formada por la combinación química de dos o más elementos en proporciones fijas. El agua (H2O) es un compuesto. Está formada por dos átomos de hidrógeno (H) y un átomo de oxígeno (O) unidos químicamente.

Las moléculas de un compuesto son siempre las mismas. Cada molécula de agua tiene dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. Esto significa que el agua siempre tendrá las mismas propiedades, independientemente de dónde la encontremos.
Cuando los elementos se combinan para formar un compuesto, las propiedades del compuesto son diferentes a las de los elementos originales. El sodio (Na) es un metal reactivo y el cloro (Cl) es un gas tóxico. Pero cuando se combinan, forman cloruro de sodio (NaCl), que es la sal de mesa que usamos para sazonar la comida.

Mezclas: Unión Física, No Química
Una mezcla es una combinación física de dos o más sustancias que no están unidas químicamente. Las sustancias que forman una mezcla conservan sus propiedades individuales. Existen dos tipos principales de mezclas: homogéneas y heterogéneas.
Una mezcla homogénea tiene una composición uniforme en toda la muestra. El agua salada es un ejemplo. La sal está disuelta uniformemente en el agua y no podemos verla a simple vista.

Una mezcla heterogénea no tiene una composición uniforme. Podemos ver los diferentes componentes a simple vista. Una ensalada es un ejemplo. Podemos ver la lechuga, el tomate, la cebolla, etc.
A nivel molecular, las moléculas de los diferentes componentes de una mezcla simplemente están mezcladas, pero no están unidas químicamente. Esto significa que podemos separar los componentes de una mezcla mediante métodos físicos, como la filtración o la evaporación. Por ejemplo, podemos separar la sal del agua salada hirviendo el agua hasta que se evapore, dejando la sal en el fondo.