
La Escuela Estructuralista de la Administración se centra en el estudio de las estructuras organizacionales y su impacto en el comportamiento humano dentro de las empresas. Analiza las interrelaciones entre los diferentes niveles jerárquicos, los sistemas de autoridad y comunicación, y cómo estos elementos configuran la eficiencia y el desempeño general de la organización.
Un aspecto clave es la visión de la organización como un sistema social. Esto implica considerar que la empresa no es una entidad aislada, sino que interactúa con su entorno, influenciada por factores políticos, económicos, sociales y tecnológicos. La escuela estructuralista busca comprender cómo estas influencias externas impactan en la estructura interna y en las decisiones administrativas.
La autoridad es otro elemento central. Se analizan los diferentes tipos de autoridad, como la autoridad legal, la autoridad carismática y la autoridad tradicional, y cómo cada una afecta la dinámica de poder dentro de la organización. La escuela estructuralista busca un equilibrio entre la autoridad y la participación de los empleados.
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La comunicación es vital para la coordinación y el funcionamiento de la estructura. Se enfatiza la importancia de establecer canales de comunicación claros y eficientes, tanto verticales (entre diferentes niveles jerárquicos) como horizontales (entre departamentos o equipos del mismo nivel). La falla en la comunicación puede generar conflictos y afectar negativamente la productividad.
El análisis de los conflictos es también una característica importante. La escuela estructuralista reconoce que los conflictos son inevitables en cualquier organización, debido a la diversidad de intereses y perspectivas. En lugar de tratar de eliminarlos por completo, se busca comprender sus causas y gestionarlos de manera constructiva.

Ejemplo 1: Una empresa manufacturera que reestructura su organigrama para agilizar la toma de decisiones y mejorar la comunicación entre los departamentos de producción y ventas. Ejemplo 2: Una ONG que implementa un sistema de evaluación del desempeño basado en objetivos claros y definidos, para asegurar que todos los miembros del equipo estén alineados con la misión de la organización.
En la práctica, la Escuela Estructuralista influye en el diseño de organigramas, la definición de roles y responsabilidades, la implementación de sistemas de gestión de la calidad y la creación de políticas de recursos humanos que promuevan la participación y el desarrollo de los empleados. Ayuda a las organizaciones a comprender su complejidad interna y a adaptarse a los cambios del entorno para lograr sus objetivos de manera más efectiva.