
La escala de medición de la variable se refiere a la manera en que se asignan números o símbolos a las características que estamos midiendo. En otras palabras, es el tipo de información que obtenemos cuando medimos algo. Entender estas escalas es crucial para analizar los datos correctamente.
Existen cuatro escalas principales: nominal, ordinal, de intervalo y de razón.
La escala nominal es la más básica. Clasifica los datos en categorías sin ningún orden inherente. Por ejemplo, el color de ojos (azul, marrón, verde) o el tipo de sangre (A, B, AB, O). Solo podemos contar la frecuencia de cada categoría. No podemos decir que un color de ojos es "mayor" que otro.
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La escala ordinal sí tiene un orden, pero la diferencia entre los valores no es significativa ni constante. Un ejemplo común es el nivel de satisfacción (muy insatisfecho, insatisfecho, neutral, satisfecho, muy satisfecho). Sabemos que "satisfecho" es mejor que "insatisfecho", pero no sabemos cuánto mejor.
La escala de intervalo tiene un orden y la diferencia entre los valores es significativa y constante. Sin embargo, el cero es arbitrario, es decir, no representa la ausencia de la característica. La temperatura en grados Celsius es un buen ejemplo. 0°C no significa que no haya temperatura.

Finalmente, la escala de razón tiene todas las propiedades de las escalas anteriores (orden, diferencia significativa y constante), y además, el cero es absoluto, indicando la ausencia de la característica. El peso, la altura, o el ingreso son ejemplos. 0 kg significa que no hay peso.
¿Cómo te afecta esto? Si estás realizando una encuesta, saber qué tipo de pregunta haces (y por ende, qué escala usas) te permitirá elegir el análisis estadístico correcto. Si estás leyendo un informe, entender las escalas te ayudará a interpretar los resultados con mayor precisión. Por ejemplo, no puedes calcular el promedio del color de ojos (escala nominal), pero sí podrías calcular el promedio de la altura (escala de razón).