
La Epistemología y Teoría del Conocimiento de Rolando García se centra en comprender cómo construimos el conocimiento, enfatizando que no es una mera recepción pasiva de información, sino un proceso activo y complejo. Se distingue por su enfoque constructivista y sistémico.
Paso 1: La Acción como Origen del Conocimiento. García argumenta que el conocimiento emerge de la acción del sujeto sobre el mundo. No hay conocimiento previo innato. Por ejemplo, un bebé aprende sobre la gravedad al soltar repetidamente objetos y observar el resultado.
Paso 2: Esquemas de Acción. Estas acciones repetidas y organizadas se transforman en esquemas de acción. Un esquema es una estructura organizada que permite al sujeto interpretar y actuar sobre situaciones similares. Por ejemplo, el esquema de "agarrar" permite al niño sujetar objetos de diferentes formas y tamaños.
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Paso 3: Regulación y Equilibrio. Cuando un esquema de acción se enfrenta a una situación nueva, puede haber un desequilibrio. El sujeto debe modificar su esquema para restablecer el equilibrio, un proceso conocido como regulación. Imagina al niño intentando agarrar una pelota resbaladiza; tendrá que adaptar su esquema para aplicar más fuerza o cambiar la forma de la mano.
Paso 4: Niveles de Organización. El conocimiento se organiza en niveles cada vez más complejos. Esquemas simples se combinan para formar esquemas más abstractos y generales. El niño aprende a combinar el esquema de "agarrar" con el de "lanzar" para crear el esquema de "jugar a la pelota".

Paso 5: La Importancia del Contexto. El conocimiento no es independiente del contexto. La interpretación de la información y la aplicación de los esquemas dependen de la situación específica. Por ejemplo, la forma de agarrar un lápiz difiere de la forma de agarrar una pesa.
En la práctica, esta teoría es valiosa en educación. Ayuda a diseñar estrategias de aprendizaje que promuevan la participación activa del estudiante, animándolos a experimentar y a construir su propio conocimiento en lugar de memorizar pasivamente información. Además, es crucial en la inteligencia artificial, donde se busca crear sistemas que puedan aprender y adaptarse a nuevas situaciones a través de la interacción y la modificación de esquemas.