
La dosificación de medicamentos veterinarios se refiere al cálculo preciso de la cantidad de un fármaco que se debe administrar a un animal. Es crucial para asegurar que el animal reciba la cantidad correcta para tratar su enfermedad sin causar efectos secundarios tóxicos.
El proceso se basa principalmente en el peso del animal y la concentración del medicamento. Otros factores, como la especie, la edad, la raza, el estado de salud y la vía de administración (oral, inyectable, etc.), también influyen.
Aquí están los pasos clave para calcular la dosificación:
Must Read
- Conocer el peso del animal: Siempre pesa al animal. Nunca adivines. Usa una balanza adecuada para animales.
- Conocer la dosis del fármaco: La dosis se expresa normalmente en mg/kg (miligramos por kilogramo) o µg/kg (microgramos por kilogramo) de peso corporal. Esta información se encuentra en la etiqueta del medicamento o en la guía del veterinario. Por ejemplo, "Amoxicilina 10 mg/kg cada 12 horas".
- Conocer la concentración del medicamento: La concentración se expresa en mg/ml (miligramos por mililitro) o mg/tableta. Por ejemplo, "Amoxicilina suspensión oral 50 mg/ml" o "Amoxicilina tabletas 250 mg".
- Calcular la dosis total: Multiplica la dosis del fármaco por el peso del animal.
Ejemplo: Si un perro pesa 10 kg y la dosis es 10 mg/kg, la dosis total es 10 kg * 10 mg/kg = 100 mg.
- Calcular el volumen a administrar: Divide la dosis total por la concentración del medicamento.
Ejemplo: Si la dosis total es 100 mg y la concentración es 50 mg/ml, el volumen a administrar es 100 mg / 50 mg/ml = 2 ml.
Ejemplo con tabletas:

Un gato pesa 5 kg. La dosis de Metronidazol es 15 mg/kg. Las tabletas de Metronidazol son de 250 mg.
Dosis total: 5 kg * 15 mg/kg = 75 mg.
Tabletas a administrar: 75 mg / 250 mg/tableta = 0.3 tabletas (aproximadamente un tercio de la tableta).
Es crucial utilizar una jeringa o dosificador preciso para medir el volumen correcto. Para tabletas, un cortador de pastillas puede ayudar a dividir la tableta con mayor precisión. Siempre consulta con un veterinario antes de administrar cualquier medicamento a tu animal. Ellos pueden ajustar la dosis según las necesidades individuales del animal y considerar posibles interacciones con otros medicamentos.
La precisión en la dosificación es fundamental para el bienestar animal.