
Efesios 2:19-22, en la Biblia Católica, describe la transformación radical que ocurre cuando aceptamos a Cristo. Ya no somos extranjeros ni forasteros, sino ciudadanos junto con el pueblo santo y miembros de la familia de Dios.
Un aspecto clave es la nueva identidad. Antes, estábamos alejados de Dios. Ahora, somos parte de una comunidad unida en la fe, con los mismos derechos y privilegios que los creyentes originales. Esta pertenencia trasciende las barreras nacionales, étnicas o sociales.
También se destaca el papel fundamental de los apóstoles y profetas como el cimiento sobre el cual se edifica esta nueva comunidad. Jesucristo mismo es la piedra angular, la que une y da sentido a todo el edificio. Sin Él, la construcción se desmoronaría.
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Además, el texto subraya el concepto de la Iglesia como templo. No se refiere a un edificio físico, sino a una estructura espiritual en la que cada creyente es una piedra viva, unida a Cristo y a los demás miembros. Es un lugar habitado por el Espíritu Santo.

Otro aspecto importante es el crecimiento continuo. El templo se va edificando y creciendo, "para ser un templo santo en el Señor". Este crecimiento implica una transformación personal y colectiva, un esfuerzo constante por vivir de acuerdo con los principios del Evangelio.
Ejemplo 1: Imagina una familia donde un hijo adoptado inicialmente se siente extraño. Con el tiempo, a través del amor y la aceptación, se convierte en un miembro pleno, con los mismos derechos que los hijos biológicos. Así es como la fe nos adopta en la familia de Dios.

Ejemplo 2: Piensa en la construcción de un edificio. Los cimientos deben ser sólidos, y cada piedra debe estar colocada correctamente para que la estructura sea fuerte y estable. En la Iglesia, Cristo es el cimiento y cada creyente es una piedra fundamental.
Finalmente, Efesios 2:19-22 nos llama a vivir en unidad y armonía, construyendo la Iglesia con amor y fe. Su aplicación en el mundo real implica acoger a los demás, promover la justicia y la paz, y trabajar juntos para que el mundo vea el amor de Dios reflejado en nuestra comunidad.