
La Teoría del Autocuidado de Dorothea Orem postula que las personas son capaces de satisfacer por sí mismas algunas de sus necesidades básicas para mantener la vida, la salud y el bienestar. Define el autocuidado como la práctica de actividades que los individuos inician y realizan por su propia cuenta en beneficio de mantener la vida, la salud y el bienestar.
Un aspecto clave es el autocuidado universal, que engloba las necesidades comunes a todos los seres humanos. Esto incluye mantener una ingesta suficiente de aire, agua y alimentos; equilibrar la actividad y el descanso; prevenir peligros para la vida y el bienestar; y promover la normalidad del funcionamiento humano dentro de los grupos sociales.
Luego, se encuentra el autocuidado del desarrollo. Éste se centra en las necesidades específicas asociadas a las diferentes etapas del ciclo vital, como el crecimiento, la maduración y el afrontamiento de los cambios propios de la edad. Implica realizar ajustes en el autocuidado universal según la etapa de la vida.
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Además, está el autocuidado del déficit de salud. Surge cuando una persona experimenta una enfermedad, lesión o condición que afecta su capacidad para satisfacer sus necesidades de autocuidado. Este tipo de autocuidado requiere modificaciones y ajustes adicionales en las prácticas de autocuidado existentes.
La teoría también introduce el concepto de déficit de autocuidado. Este se produce cuando la capacidad de un individuo para realizar actividades de autocuidado es menor que la demanda. En tales casos, la enfermera interviene para suplir este déficit.

La agencia de autocuidado se refiere a la capacidad del individuo para participar en el autocuidado. Esta capacidad puede verse afectada por factores como la edad, el estado de salud, el conocimiento y los recursos disponibles.
Por ejemplo, una persona diabética debe realizar un autocuidado del déficit de salud aprendiendo a controlar sus niveles de azúcar en sangre a través de la dieta y la medicación. Otro ejemplo es una persona mayor que necesita adaptar sus actividades diarias para prevenir peligros y mantener su bienestar físico.

"El rol de la enfermera es actuar por, hacer por, apoyar, enseñar, y guiar a la persona para que realice el autocuidado, en función de la valoración del déficit existente."
En la práctica, la Teoría de Orem proporciona un marco para que las enfermeras evalúen la capacidad de autocuidado de los pacientes, identifiquen los déficits existentes y diseñen intervenciones de enfermería que fomenten la independencia y la autosuficiencia. Es fundamental para empoderar a los pacientes y mejorar los resultados de salud a largo plazo.