
La División Política y Territorial de la Nueva España en 1786, también conocida como la Ordenanza de Intendentes, fue una reforma administrativa profunda implementada por la Corona Española con el objetivo de centralizar el poder y mejorar la eficiencia gubernamental y fiscal en la colonia.
El aspecto central de esta división fue la creación de 12 Intendencias. Cada Intendencia estaba dirigida por un Intendente, un funcionario real con amplios poderes en materia de justicia, hacienda, guerra y policía. Estos Intendentes reemplazaron a los corregidores y alcaldes mayores, quienes eran conocidos por su corrupción y falta de eficiencia.
Cada Intendencia se subdividía en Partidos, administrados por subdelegados. Este nivel buscaba acercar la administración a la población local y facilitar la recaudación de impuestos y la aplicación de la ley.
Must Read
Además de las 12 Intendencias, existieron 4 Gobiernos con estatus especial, usualmente en áreas de importancia estratégica o con poblaciones indígenas significativas. Estos Gobiernos eran: California, Nueva Vizcaya, Yucatán, y Tlaxcala. Estos se mantuvieron con una estructura administrativa distinta, adaptada a sus circunstancias particulares.
Un ejemplo de Intendencia es la de México, que abarcaba la capital y sus alrededores, siendo crucial para la recaudación de impuestos y el control político del Virreinato. Otro ejemplo es la Intendencia de Guadalajara, importante centro económico y agrícola en el occidente de la Nueva España.

La Ordenanza de Intendentes buscaba reducir la corrupción, mejorar la recaudación de impuestos, y centralizar el poder en manos de la Corona. A pesar de enfrentar resistencia por parte de los grupos de poder locales, representó un intento significativo de modernizar la administración colonial.
Esta división territorial tuvo un impacto duradero en la organización política y territorial de México. Las divisiones administrativas establecidas en 1786 influyeron en la posterior conformación de los estados mexicanos después de la Independencia, marcando las bases del mapa político que conocemos hoy. Entender la Ordenanza de Intendentes es crucial para comprender la transición de la Nueva España al México independiente.