
Cambiar tu septum puede ser emocionante. Pero, es crucial hacerlo en el momento adecuado.
Cambiarlo demasiado pronto puede causar complicaciones. Esperar el tiempo correcto asegura una cicatrización adecuada.
Aquí te explico cuándo y cómo cambiar tu septum de manera segura.
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Paso 1: Espera el Tiempo Suficiente
La paciencia es clave. No te apresures. El tiempo de cicatrización es esencial.
Generalmente, un septum tarda entre 6 y 8 meses en cicatrizar completamente. Esto significa que, idealmente, deberías esperar este tiempo antes de cambiar la joya.
Sin embargo, este tiempo puede variar. Cada persona es diferente. Factores como tu salud general, higiene y cuidado posterior influyen.
Paso 2: Observa Signos de Cicatrización
Antes de siquiera pensar en cambiar tu septum, observa cuidadosamente la perforación.
Busca señales de que está completamente curada. Esto incluye la ausencia de enrojecimiento, hinchazón, dolor y secreción.

Si todavía experimentas alguno de estos síntomas, es probable que la perforación no esté completamente curada. Espera un poco más. No te precipites.
Paso 3: Realiza la Prueba de Movilidad
Una vez que creas que está curado, intenta mover suavemente la joya original. Hazlo con las manos limpias.
Si la joya se mueve libremente y sin dolor, es una buena señal. Esto indica que el tejido alrededor de la perforación está sano y flexible.
Si sientes resistencia o dolor, detente. La perforación aún necesita más tiempo para cicatrizar. Forzarla puede causar daño.
Paso 4: Consulta a Tu Perforador Profesional
Este es un paso crucial. No lo ignores.

Antes de cambiar la joya por tu cuenta, visita al profesional que te hizo la perforación. Él o ella puede evaluar si está realmente curada.
Un profesional tiene la experiencia para examinar la perforación. Pueden darte una opinión experta. Además, pueden ofrecerte consejos sobre cómo cambiar la joya de manera segura. Ellos pueden verificar la cicatrización con herramientas y experiencia.
Paso 5: Prepara Tu Nueva Joya
Una vez que tengas la luz verde del profesional, es hora de preparar tu nueva joya.
Asegúrate de que la nueva joya sea del material adecuado. El acero quirúrgico, el titanio y el oro de 14 quilates son buenas opciones. Evita los metales que puedan causar alergias o irritación.
Esteriliza la nueva joya antes de insertarla. Puedes hervirla en agua durante unos minutos o usar un desinfectante específico para joyas.

Paso 6: Limpia la Perforación
Antes de quitar la joya original, limpia cuidadosamente la zona de la perforación. Esto ayudará a prevenir infecciones.
Utiliza una solución salina estéril. Lávala suavemente con un bastoncillo de algodón limpio.
Asegúrate de eliminar cualquier costra o residuo que pueda haber alrededor de la perforación. Evita usar jabones fuertes o productos que contengan alcohol.
Paso 7: Cambia la Joya con Cuidado
Ahora, es el momento de cambiar la joya. Hazlo con cuidado y suavidad.
Retira la joya original lentamente. Si sientes resistencia, no la fuerces. Puede que necesites lubricar la zona con un poco de solución salina.

Inserta la nueva joya con suavidad. Si tienes dificultades, pide ayuda a alguien o vuelve a visitar a tu perforador profesional.
Paso 8: Cuidados Posteriores
Después de cambiar la joya, sigue cuidando la perforación. Esto ayudará a prevenir complicaciones.
Limpia la zona con solución salina dos veces al día. Evita tocar la perforación con las manos sucias.
Observa la perforación de cerca. Si notas signos de infección, como enrojecimiento, hinchazón, dolor o secreción, consulta a un médico. El cuidado es fundamental para evitar problemas.
Recuerda, la paciencia y la higiene son clave. Siguiendo estos pasos, podrás cambiar tu septum de manera segura y disfrutar de tu nueva joya.