
La materia se define por sus propiedades. Estas propiedades nos ayudan a identificarla y describirla. Se clasifican principalmente en dos grandes categorías: propiedades extensivas e intensivas.
Propiedades Extensivas
Las propiedades extensivas dependen de la cantidad de materia que tengas. Si aumentas la cantidad de sustancia, el valor de esa propiedad también aumenta. Piensa en ello como una propiedad que "se extiende" a medida que agregas más material.
El masa es un excelente ejemplo. Si tienes una taza de agua, tendrá cierta masa. Si agregas otra taza, la masa total se duplica. Cuanto más agua, más masa.
Must Read
El volumen también es extensivo. Un pequeño cubo de madera tiene un volumen pequeño. Un tronco de árbol tiene un volumen mucho mayor. El volumen total depende de la cantidad de madera.
La longitud es otro ejemplo sencillo. Una cuerda corta tiene una longitud específica. Si la unes a otra cuerda de la misma longitud, la longitud total se duplica. La longitud total es proporcional a la cantidad de cuerda.

La energía también es una propiedad extensiva. Una fogata pequeña produce menos calor (energía) que una fogata grande que usa mucha más madera.
Propiedades Intensivas
Las propiedades intensivas, por otro lado, ¡son independientes de la cantidad de materia! No importa si tienes una gota o un océano de una sustancia, estas propiedades permanecerán iguales.

La temperatura es un ejemplo clave. Si tienes una olla hirviendo con agua, la temperatura será de aproximadamente 100 grados Celsius (a nivel del mar). Si sacas una taza de esa agua hirviendo, la temperatura de la taza seguirá siendo aproximadamente 100 grados Celsius. No cambió con la cantidad.
El punto de ebullición y el punto de fusión son intensivos. El agua siempre hierve a 100 grados Celsius (a nivel del mar), independientemente de la cantidad. El hielo siempre se derrite a 0 grados Celsius.

La densidad también es intensiva. La densidad del oro es constante, ya sea que tengas una pepita diminuta o una barra enorme. La densidad no cambia con la cantidad.
El color puede ser intensivo (¡con cuidado!). Si la sustancia es pura, el color no cambiará al aumentar la cantidad. Una solución puede cambiar de color al diluirla, en ese caso, no sería una propiedad intensiva inherente a la sustancia pura.
En resumen: Extensivo = depende de la cantidad. Intensivo = no depende de la cantidad. ¡Recuerda esto y estarás listo!