
La función de Dios Hijo, dentro de la doctrina cristiana de la Trinidad, es la de ser el mediador entre Dios Padre y la humanidad. Esta función se manifiesta principalmente a través de la encarnación de Jesús de Nazaret, quien, según la creencia, es Dios Hijo hecho hombre.
¿Cómo funciona? Una guía rápida:
La función de Dios Hijo se puede desglosar en las siguientes fases:
- Encarnación: Dios Hijo se hace hombre en la persona de Jesús. Esta es la base de su función mediadora. Ejemplo: En Juan 1:14 se dice: "Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros...".
- Revelación: Jesús revela el carácter y la voluntad de Dios Padre a la humanidad. Él enseña, predica y muestra el amor de Dios a través de sus acciones. Ejemplo: Jesús dice en Juan 14:9: "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre".
- Redención: A través de su sacrificio en la cruz, Jesús expía los pecados de la humanidad, reconciliándonos con Dios Padre. Esta es la clave para la salvación. Ejemplo: En Romanos 5:10 se declara: "Porque si cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida."
- Intercesión: Después de su ascensión, Jesús continúa intercediendo por los creyentes ante Dios Padre. Él actúa como nuestro abogado. Ejemplo: Hebreos 7:25 dice: "Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos."
- Juicio: Dios Padre ha delegado el juicio final en Dios Hijo. Jesús juzgará a vivos y muertos. Ejemplo: Juan 5:22: "Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio lo ha encomendado al Hijo".
En resumen, Dios Hijo, a través de Jesús, nos revela a Dios Padre, nos reconcilia con Él mediante su sacrificio, y continúa intercediendo por nosotros. Comprender esta función es fundamental para entender la fe cristiana.