
El consumo de pollo en México en 2019 se refiere a la cantidad total de carne de pollo que fue consumida por la población mexicana durante ese año. Este consumo se mide en kilogramos por persona al año, y es un indicador clave de la salud económica del país, las preferencias alimentarias, y la disponibilidad de la proteína animal.
Entender el consumo de pollo es importante porque impacta directamente a:
- La industria avícola mexicana: Producción, distribución, y precios.
- El sector agrícola: Demanda de granos como maíz y soya para la alimentación de las aves.
- La economía nacional: Generación de empleos y divisas.
¿Cómo se determinó el consumo de pollo en 2019?
El cálculo del consumo se realiza con base en estadísticas recopiladas por:
Must Read
- Organismos gubernamentales: SAGARPA (ahora SADER) y SIAP.
- Asociaciones de la industria avícola: UNA (Unión Nacional de Avicultores).
- Estudios de mercado: Empresas de investigación de mercados.
El proceso generalmente incluye:

- Calcular la producción total de pollo en México.
- Añadir las importaciones de pollo (si las hay).
- Restar las exportaciones de pollo (si las hay).
- Dividir el resultado entre la población total de México para obtener el consumo per cápita.
Ejemplo práctico
Imaginemos (con fines ilustrativos) que en 2019:
- La producción nacional fue de 3.2 millones de toneladas de pollo.
- Las importaciones fueron de 0.1 millones de toneladas.
- Las exportaciones fueron de 0.05 millones de toneladas.
- La población de México era de 126 millones de habitantes.
El cálculo sería: (3.2 + 0.1 - 0.05) / 126 = 0.025 millones de toneladas por persona. Convertido a kilogramos, esto serían 25 kg por persona al año. En realidad, el consumo fue significativamente mayor. Las cifras reales de 2019 reflejaron un consumo per cápita de alrededor de 34 kg, consolidando al pollo como una de las fuentes de proteína más importantes en la dieta de los mexicanos. Este alto consumo es impulsado por su precio relativamente accesible y su versatilidad culinaria.