
Mario de la Cueva, un renombrado jurista mexicano, definió el Derecho Constitucional como el conjunto de normas jurídicas que organizan el poder político y garantizan los derechos fundamentales.
Desglosemos esta definición paso a paso:
Primero, se refiere a un conjunto de normas jurídicas. Esto significa que el Derecho Constitucional no es solo una idea o una filosofía, sino leyes escritas y reconocidas por el sistema legal.
Must Read
Segundo, se centra en la organización del poder político. Esto implica cómo se estructura el gobierno, cómo se dividen los poderes (legislativo, ejecutivo y judicial), y cómo se relacionan entre sí. Por ejemplo, la Constitución establece que el poder legislativo reside en el Congreso de la Unión, que está formado por la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores.
"El Derecho Constitucional es la base del Estado de Derecho."

Tercero, el Derecho Constitucional garantiza los derechos fundamentales. Estos son los derechos inherentes a cada persona, como la libertad de expresión, el derecho a la igualdad, y el derecho a la justicia. La Constitución protege estos derechos contra la violación por parte del gobierno o de otros individuos. Por ejemplo, el artículo 1º de la Constitución Mexicana prohíbe la discriminación por motivos de origen étnico, género, religión, entre otros.
Para De la Cueva, la Constitución no es solo un documento descriptivo, sino una herramienta activa para proteger a los ciudadanos del abuso de poder. La Constitución limita el poder del Estado y asegura que éste actúe dentro de los límites establecidos por la ley.

En resumen, el Derecho Constitucional, según Mario de la Cueva, es el marco legal que establece la estructura del gobierno, distribuye el poder, y protege los derechos fundamentales de los individuos. Es la ley suprema que rige la organización política y social de un país. Su correcta interpretación y aplicación son cruciales para el funcionamiento de un Estado democrático y la defensa de las libertades individuales. El poder político emana del pueblo, y la Constitución es el instrumento que regula su ejercicio.
Un ejemplo práctico es el amparo, un recurso legal que permite a los ciudadanos protegerse contra actos de autoridad que violen sus derechos constitucionales. El amparo es un instrumento fundamental para hacer valer los principios del Derecho Constitucional.