
¿Alguna vez te has preguntado de dónde viene el oxígeno puro que se usa en los hospitales o en la industria? Pues, ¡se separa del aire que respiramos! Pero, ¿cómo separar el oxígeno del aire? Básicamente, significa tomar el aire que nos rodea (que es una mezcla de gases, principalmente nitrógeno y oxígeno) y aislar solo el oxígeno, dejándolo puro y listo para usar.
¿Cómo funciona este proceso? La forma más común de separar el oxígeno del aire es mediante un proceso llamado destilación criogénica. ¡No te asustes por el nombre! La palabra “criogénica” significa que se utilizan temperaturas muy, muy bajas. Imagina que estás enfriando agua para hacer hielo. Aquí, enfriamos el aire a temperaturas tan bajas que los gases se convierten en líquidos. El truco está en que el nitrógeno y el oxígeno se convierten en líquidos a temperaturas ligeramente diferentes.
Aquí te va el proceso paso a paso, ¡simplificado!:
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- Enfriamiento: El aire se enfría muchísimo hasta que se convierte en un líquido frío, muy frío.
- Destilación: Este líquido se calienta gradualmente. Como el nitrógeno se evapora a una temperatura ligeramente más baja que el oxígeno, se separa primero. Es como hervir agua con sal: el agua se evapora primero, dejando la sal atrás.
- Recolección: El oxígeno líquido restante se recoge y se almacena. Luego, puede calentarse para convertirse nuevamente en gas oxígeno puro.
Otra forma, menos común pero importante, de separar el oxígeno del aire es usando adsorción por cambio de presión (PSA, por sus siglas en inglés). Imagina que tienes una esponja especial que absorbe nitrógeno pero no oxígeno. En PSA, se usa un material similar a esa esponja para atrapar el nitrógeno, dejando el oxígeno pasar. Después, se cambia la presión para liberar el nitrógeno y la "esponja" se puede usar de nuevo.
¿Por qué importa separar el oxígeno del aire? ¡Por muchísimas razones! En los hospitales, se usa oxígeno puro para ayudar a pacientes con problemas respiratorios. En la industria, el oxígeno se usa en procesos de soldadura y corte de metales, así como en la producción de acero. También se usa en cohetes espaciales para la combustión del combustible. Sin la capacidad de separar el oxígeno del aire, muchas de las cosas que damos por sentado en la vida moderna no serían posibles. ¡Es un gas vital para muchas cosas!