
El sistema digestivo no trabaja solo. Se relaciona con muchos otros sistemas del cuerpo. Esta relación es vital para que podamos vivir y funcionar correctamente.
Sistema Digestivo y Sistema Circulatorio
Primero, piensa en la comida que comes. El sistema digestivo descompone esa comida en nutrientes. Estos nutrientes incluyen glucosa, aminoácidos y ácidos grasos. Estos son pequeños bloques de construcción que tu cuerpo necesita.
Ahora, ¿cómo llegan estos nutrientes a todas las partes de tu cuerpo? Aquí es donde entra el sistema circulatorio. Los nutrientes absorbidos en el intestino delgado pasan a la sangre. La sangre, impulsada por el corazón, lleva estos nutrientes a todas las células del cuerpo.
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Imagina que el sistema circulatorio es un servicio de entrega. Recoge los paquetes (nutrientes) del sistema digestivo y los entrega a las casas (células) de todo el cuerpo. Sin este servicio de entrega, las células no recibirían la energía y los materiales que necesitan.
Sistema Digestivo y Sistema Respiratorio
El sistema digestivo necesita energía para funcionar. ¿De dónde viene esa energía? Principalmente del sistema respiratorio. Cuando respiramos, inhalamos oxígeno. Este oxígeno es esencial para la respiración celular.

La respiración celular es un proceso que usa oxígeno para quemar glucosa (un azúcar proveniente de los alimentos) y producir energía. Esta energía alimenta las contracciones musculares del intestino, la producción de enzimas digestivas y otros procesos vitales del sistema digestivo.
El sistema respiratorio también elimina el dióxido de carbono, un producto de desecho de la respiración celular. Este dióxido de carbono es transportado por la sangre y expulsado a través de los pulmones. Sin el sistema respiratorio, el sistema digestivo no podría obtener la energía que necesita ni deshacerse de los desechos.
Sistema Digestivo y Sistema Excretor
Después de que el sistema digestivo ha extraído los nutrientes de los alimentos, quedan residuos. Estos residuos no pueden ser absorbidos por el cuerpo. Aquí es donde entra el sistema excretor.

El sistema excretor, que incluye los riñones, elimina estos desechos del cuerpo en forma de orina. El intestino grueso también elimina algunos desechos sólidos en forma de heces. Sin el sistema excretor, estos desechos se acumularían en el cuerpo y podrían ser tóxicos.
Piensa en el sistema excretor como un servicio de limpieza. Recoge la basura (desechos) que el sistema digestivo ya no necesita y la elimina del cuerpo.
Sistema Digestivo y Sistema Nervioso
El sistema nervioso controla y coordina muchas funciones del sistema digestivo. Envía señales al estómago y los intestinos para controlar las contracciones musculares que mueven los alimentos a través del tracto digestivo.

Además, el sistema nervioso recibe señales del sistema digestivo. Por ejemplo, cuando el estómago está lleno, envía señales al cerebro para que nos sintamos saciados. También puede detectar la presencia de bacterias dañinas en el intestino y provocar vómitos o diarrea.
Imagina que el sistema nervioso es el director de orquesta. Coordina todos los instrumentos (órganos del sistema digestivo) para que trabajen juntos en armonía. También recibe retroalimentación de los instrumentos y ajusta la música (funciones) según sea necesario.
Sistema Digestivo y Sistema Endocrino
El sistema endocrino produce hormonas. Estas hormonas regulan muchas funciones del sistema digestivo. Por ejemplo, la insulina, producida por el páncreas, ayuda a regular los niveles de glucosa en la sangre después de una comida.

Otras hormonas regulan el apetito, la secreción de enzimas digestivas y la motilidad intestinal. El sistema digestivo también produce algunas hormonas que afectan a otros órganos del cuerpo.
El sistema endocrino es como un sistema de comunicación inalámbrica. Envía mensajes (hormonas) a diferentes partes del cuerpo, incluido el sistema digestivo, para regular sus funciones.
En resumen, el sistema digestivo está intrínsecamente conectado con otros sistemas del cuerpo. Trabajan juntos para asegurar que el cuerpo reciba los nutrientes y la energía que necesita para funcionar correctamente.