
Un lavado de oídos, también conocido como irrigación ótica, es un procedimiento para remover cerumen o cuerpos extraños del canal auditivo. Es importante hacerlo correctamente para evitar lesiones. Aquí te explico cómo se realiza paso a paso.
Preparación de los Materiales
Primero, reúne todo lo que necesitas. Tendrás que utilizar agua tibia, una jeringa ótica (o una pera de goma), una toalla y un recipiente para recoger el agua que salga del oído.
Asegúrate de que el agua esté a la temperatura correcta. Debe estar tibia, no caliente ni fría. Puedes probarla en la parte interior de tu muñeca, como si estuvieras probando la temperatura de un biberón.
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La jeringa ótica debe estar limpia. Si es la primera vez que la usas, lávala con agua y jabón suave. Luego, enjuágala muy bien.
Preparación del Paciente
Explícale el procedimiento a la persona. Dile que sentirá agua entrando en su oído. Asegúrale que no es doloroso, pero puede sentir una sensación de plenitud.

Pídele a la persona que se siente cómodamente. Inclina ligeramente la cabeza hacia el lado del oído que vas a lavar. Esto permitirá que el agua fluya más fácilmente.
Coloca una toalla sobre el hombro del paciente. Esto evitará que se moje la ropa. El recipiente debe estar colocado debajo del oído para recoger el agua que saldrá.
El Proceso de Lavado
Llena la jeringa ótica con agua tibia. Asegúrate de no succionar aire. Si hay aire, expúlsalo presionando la jeringa suavemente.

Suavemente tira de la oreja hacia arriba y hacia atrás. En adultos, esto endereza el canal auditivo. En niños pequeños, tira de la oreja hacia abajo y hacia atrás.
Inserta la punta de la jeringa ótica en la entrada del canal auditivo. No la insertes demasiado profundo. Apunta el chorro de agua hacia la pared superior del canal, no directamente hacia el tímpano.
Presiona la jeringa ótica suavemente. El agua debe fluir suavemente hacia el oído. Observa el agua que sale para ver si hay cerumen o algún objeto extraño.

Detente si la persona siente dolor. Si la persona siente dolor, detén el lavado inmediatamente. Podría haber una infección o una perforación en el tímpano. En ese caso, es necesario consultar a un médico.
Repite el proceso varias veces. Repite el lavado varias veces hasta que el agua que salga esté limpia y no contenga cerumen. Es posible que necesites repetir el proceso varias veces.
Después del Lavado
Pídele a la persona que incline la cabeza hacia el lado del oído lavado. Esto permitirá que el agua restante salga. Seque suavemente la parte externa del oído con una toalla.

Si es necesario, repite el proceso en el otro oído. Es común tener cerumen en ambos oídos. Si es necesario, repite los pasos anteriores en el otro oído.
Observa si hay alguna complicación. Observa si la persona siente mareos, dolor o disminución de la audición. Si esto ocurre, consulta a un médico.
Es importante recordar que este procedimiento es para remover cerumen suave o cuerpos extraños pequeños. Si el cerumen está muy duro o impactado, o si hay una infección, es mejor consultar a un médico. El profesional sabrá cómo manejar la situación de manera segura y efectiva.