
La virtualización es una característica crucial para ejecutar máquinas virtuales o emuladores en tu computadora. Permite que un solo sistema operativo (como Windows 10) ejecute otro sistema operativo o aplicación como si fuera una computadora separada. Afortunadamente, es fácil verificar si la virtualización está habilitada en tu sistema.
¿Qué es la Virtualización?
La virtualización crea una versión virtual, no física, de un recurso tecnológico, como un sistema operativo, un servidor, un dispositivo de almacenamiento o una red. Imagina tener varias computadoras dentro de una sola. Cada "computadora" virtual puede ejecutar su propio sistema operativo y aplicaciones, independientemente de las demás.
Piensa en una casa con varias habitaciones. Cada habitación puede usarse de manera diferente, como un dormitorio, una cocina o una sala de estar. La virtualización es similar; divide los recursos de tu computadora en "habitaciones" virtuales, cada una capaz de ejecutar tareas diferentes simultáneamente. Esto mejora la eficiencia y el uso de tus recursos de hardware.
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Método 1: Administrador de Tareas
Una de las formas más sencillas de comprobar si la virtualización está habilitada es a través del Administrador de Tareas de Windows 10. Este método es rápido y no requiere la instalación de ningún software adicional.
Primero, abre el Administrador de Tareas. Puedes hacerlo presionando Ctrl + Shift + Esc simultáneamente. Otra opción es hacer clic derecho en la barra de tareas y seleccionar "Administrador de tareas" en el menú que aparece.

Una vez abierto el Administrador de Tareas, busca la pestaña "Rendimiento". Haz clic en ella. Luego, busca la opción "CPU" en la columna de la izquierda. Haz clic en "CPU".
En la parte inferior derecha de la ventana, verás información detallada sobre tu CPU. Busca la línea que dice "Virtualización". Si dice "Habilitada", ¡felicidades! La virtualización está activa en tu sistema. Si dice "Deshabilitada", deberás habilitarla en la configuración del BIOS/UEFI de tu computadora (más sobre esto más adelante).

Método 2: Información del Sistema
Otra forma de verificar el estado de la virtualización es a través de la "Información del Sistema". Este método te proporciona detalles más profundos sobre la configuración de tu hardware y software.
Para acceder a la "Información del Sistema", presiona la tecla de Windows y escribe "Información del sistema". Selecciona la aplicación "Información del sistema" que aparece en los resultados de búsqueda.
En la ventana de "Información del sistema", busca en el panel derecho la opción "Compatibilidad con virtualización". Verás varias opciones, incluyendo "Virtualización habilitada en firmware" y "Protección de virtualización basada en hipervisor habilitada". Si "Virtualización habilitada en firmware" dice "Sí", significa que la virtualización está habilitada en el BIOS/UEFI.

Si "Protección de virtualización basada en hipervisor habilitada" dice "Sí", significa que la virtualización también está siendo utilizada por Windows para mejorar la seguridad. Si alguna de estas opciones dice "No", indica que es posible que la virtualización no esté completamente activa o que falten configuraciones.
¿Qué hacer si la Virtualización está Deshabilitada?
Si has verificado y la virtualización está deshabilitada, no te preocupes. Es posible habilitarla en la configuración del BIOS/UEFI de tu computadora. Reinicia tu computadora.

Durante el inicio, antes de que Windows comience a cargarse, presiona repetidamente la tecla que te permite acceder al BIOS/UEFI. Esta tecla varía según el fabricante de tu computadora. Las teclas comunes son F2, Delete, Esc, F10 o F12. La pantalla de inicio generalmente muestra qué tecla debes presionar. Busca una opción relacionada con "Virtualization Technology (VT-x)", "AMD-V" o algo similar.
Una vez dentro de la configuración del BIOS/UEFI, busca una opción relacionada con "Virtualization Technology (VT-x)" para Intel o "AMD-V" para procesadores AMD. Habilita esta opción. Guarda los cambios y reinicia tu computadora. Después de reiniciar, verifica nuevamente usando los métodos anteriores para confirmar que la virtualización ahora está habilitada.
Habilitar la virtualización permite ejecutar software de virtualización como VirtualBox o VMware. Asegúrate de tener los drivers correctos instalados para que funcionen apropiadamente.