
Quitar la bolita del piercing puede parecer complicado, pero con los instrumentos y la técnica adecuada, es un proceso sencillo. Primero, definamos qué es la "bolita" o "bola" del piercing. Es la pequeña esfera que cierra o asegura el piercing en su lugar. A veces, esta bola se enrosca y desenrosca, y otras veces, se presiona para abrirla y cerrarla.
Tipos de Bolitas y Cierres
Existen varios tipos de bolitas. Las más comunes son las bolitas roscadas. Estas tienen una rosca interna o externa que se atornilla al poste del piercing. Imagina un tornillo pequeño. También están las bolitas de presión o de cierre a presión. Estas tienen un pequeño hueco donde el poste del piercing encaja a presión, como un broche.
Preparación Antes de Quitar la Bolita
Antes de empezar, es fundamental lavarse muy bien las manos con agua y jabón. Esto reduce el riesgo de infección. También, limpia el área del piercing con una solución salina. Puedes comprarla en la farmacia o hacerla en casa mezclando sal marina sin yodo en agua tibia (aproximadamente 1/4 de cucharadita de sal por cada taza de agua). Seca suavemente con una toalla de papel limpia.
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Cómo Quitar una Bolita Roscada
Para las bolitas roscadas, localiza la bolita que quieres quitar. Sujeta firmemente el poste del piercing con una mano. Con la otra mano, gira la bolita en sentido contrario a las agujas del reloj (a la izquierda) para desenroscarla. Si está muy apretada, puedes usar unos guantes de látex para mejorar el agarre. Si aun así no puedes, pide ayuda a alguien.

Cómo Quitar una Bolita de Presión
Las bolitas de presión son un poco diferentes. Busca el pequeño hueco en la bolita. Sujeta el poste del piercing. Con mucho cuidado, tira de la bolita en dirección opuesta al poste. A veces, puede ser necesario un poco de fuerza. Algunas personas utilizan pinzas pequeñas (esterilizadas) para sujetar la bolita y tirar con más facilidad. Ten mucho cuidado de no rayar o dañar el piercing.
Qué Hacer Si la Bolita Está Muy Apretada
Si la bolita está muy apretada, no fuerces. Forzar puede causar dolor e irritación. Intenta aplicar un poco de aceite mineral o vaselina alrededor de la bolita para lubricar la rosca. Espera unos minutos y vuelve a intentarlo. También, asegúrate de que tus manos estén secas para tener un mejor agarre. Si aún no puedes, visita a un profesional de piercings. Ellos tienen las herramientas y la experiencia para quitar la bolita de forma segura.

Después de Quitar la Bolita
Después de quitar la bolita, limpia nuevamente el piercing con solución salina. Asegúrate de que el piercing esté limpio y seco antes de volver a colocar otra bolita o joya. Observa la zona del piercing durante los próximos días para detectar signos de infección, como enrojecimiento, hinchazón, dolor o secreción. Si notas alguno de estos síntomas, consulta a un médico.
Consejos Finales
La paciencia es clave. No te apresures y sé cuidadoso. Si no estás seguro de poder quitar la bolita tú mismo, es mejor buscar la ayuda de un profesional. Nunca uses herramientas sucias o compartidas. Y recuerda, la higiene es fundamental para evitar infecciones.