
Hacer jabones a base de glicerina y aceites vegetales en casa es un proceso sencillo y gratificante. Te permite personalizar tus jabones con ingredientes naturales y fragancias de tu elección. Aquí te guiaremos paso a paso sobre cómo hacerlo.
¿Qué necesitas?
Primero, necesitas reunir los materiales. Necesitarás base de jabón de glicerina, aceites vegetales de tu elección, colorantes para jabón (opcional) y aceites esenciales o fragancias para jabón. También requieres utensilios básicos de cocina.
Base de jabón de glicerina: Esta es la base sobre la que construirás tu jabón. Puedes encontrarla en tiendas de manualidades o en línea. Asegúrate de elegir una base de buena calidad para obtener los mejores resultados.
Must Read
Aceites vegetales: Aceites como el de coco, oliva, almendras o jojoba, añaden propiedades nutritivas e hidratantes al jabón. Cada aceite tiene diferentes beneficios para la piel. Elige aceites que se adapten a tus necesidades.
Colorantes para jabón: Estos son específicos para jabones. Los colorantes alimentarios normales no funcionan bien. Los colorantes líquidos o en polvo diseñados para jabones son los mejores.

Aceites esenciales o fragancias para jabón: Los aceites esenciales ofrecen beneficios terapéuticos además de aroma. Las fragancias para jabón están diseñadas para mantener su aroma en el proceso de saponificación. Asegúrate de usar aceites seguros para la piel.
Además de estos ingredientes, también necesitarás los siguientes utensilios: un cuchillo, una tabla de cortar, un recipiente resistente al calor (preferiblemente de vidrio o cerámica), una cuchara o espátula para mezclar, moldes para jabón (de silicona o plástico resistente al calor) y una balanza para medir los ingredientes.
Paso a Paso: La Preparación
Primero, corta la base de jabón de glicerina en cubos pequeños. Esto facilita que se derrita uniformemente. Colócala en el recipiente resistente al calor.

Luego, derrite la glicerina. Puedes hacerlo en el microondas en intervalos de 30 segundos, revolviendo entre cada intervalo. O, puedes derretirla al baño maría. El baño maría es más lento pero ofrece un control más preciso de la temperatura.
Una vez que la glicerina esté completamente derretida, agrega los aceites vegetales. La cantidad dependerá de la receta que estés siguiendo. Usualmente, una cucharada por cada 100 gramos de base de glicerina es una buena proporción. Mezcla bien para integrar los aceites.

Después, añade el colorante para jabón (si lo estás usando). Comienza con unas pocas gotas y agrega más hasta obtener el color deseado. Mezcla suavemente para evitar la formación de burbujas.
Ahora, agrega los aceites esenciales o fragancias para jabón. Generalmente, se usan de 10 a 30 gotas por cada 100 gramos de base de glicerina. Nuevamente, mezcla suavemente.
Finalmente, vierte la mezcla en los moldes. Asegúrate de llenar los moldes uniformemente. Si se forman burbujas en la superficie, puedes rociar un poco de alcohol isopropílico para eliminarlas. Deja que los jabones se endurezcan completamente. Esto puede tardar varias horas o incluso toda la noche.

Desmoldado y Almacenamiento
Una vez que los jabones estén completamente endurecidos, desmóldalos con cuidado. Si tienes dificultades para desmoldarlos, puedes meter los moldes en el congelador por unos minutos para facilitar el proceso.
Guarda tus jabones caseros en un lugar fresco y seco. Envueltos en papel film o guardados en recipientes herméticos, evitarás que suden y mantendrás su aroma por más tiempo.
¡Felicidades! Has creado tus propios jabones a base de glicerina y aceites vegetales. Experimenta con diferentes combinaciones de aceites, colores y fragancias para crear jabones únicos que se adapten a tus necesidades y preferencias. Recuerda siempre usar ingredientes de buena calidad y seguir las instrucciones cuidadosamente para obtener los mejores resultados.