
¿Quieres cocinar al aire libre de manera económica y sencilla? Aprender cómo hacer una estufa de alcohol es una habilidad valiosa. Primero, la definición: Una estufa de alcohol es un dispositivo simple que utiliza alcohol isopropílico o alcohol metílico como combustible para calentar alimentos o agua.
El principio básico es la vaporización del alcohol. El calor de la llama inicial evapora el alcohol líquido, creando un gas que se quema de manera más eficiente. Hay muchos diseños, pero el más común es el tipo "presurizado" hecho con latas de aluminio.
Aquí te explicamos los pasos generales:
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- Reúne los materiales: Necesitarás dos latas de aluminio (como las de refresco), un cúter o tijeras resistentes, una aguja o alfiler, y algo para marcar (como un rotulador).
- Corta las latas: Corta la parte inferior de cada lata. Debes obtener dos piezas de aproximadamente la misma altura.
- Prepara la cámara de combustión: Una de las piezas se convertirá en la base y la otra en la parte superior. La parte superior necesitará agujeros pequeños alrededor del borde (usa la aguja o alfiler). Estos agujeros son los quemadores. También necesitarás un agujero más grande en el centro para rellenar el alcohol.
- Ensambla la estufa: Inserta la parte superior dentro de la base, creando una cámara entre las dos. Debe quedar ajustado. Sella la unión si es necesario con cinta de aluminio resistente al calor.
- Prueba tu estufa: Con mucho cuidado, rellena la cámara con alcohol. Enciende el alcohol en el agujero central. Después de un momento, el alcohol se vaporizará y saldrá por los agujeros más pequeños, creando llamas pequeñas pero eficientes.
Precauciones: El alcohol es inflamable. Trabaja en un área bien ventilada y lejos de materiales inflamables. Nunca rellenes la estufa mientras está encendida o caliente.
Aplicaciones prácticas: Las estufas de alcohol son ideales para excursionismo, camping, mochileros y situaciones de emergencia. Son ligeras, compactas y no requieren combustible costoso. Puedes usar tu estufa de alcohol para hervir agua para café o té, cocinar comidas sencillas como sopas o fideos instantáneos, o incluso como una fuente de calor auxiliar en un refugio improvisado.