
Resolver un Cubo de Rubik 3x3 parece complicado, pero es un proceso lógico. Dividámoslo en pasos manejables. Primero, debemos asumir que el cubo no ha sido desarmado y reensamblado incorrectamente. Si una pieza está orientada incorrectamente, la solución que presentaremos no funcionará. Esta es nuestra premisa inicial.
El primer paso es formar la cruz blanca en una cara. Busca las aristas blancas. Estas piezas tienen blanco en un lado y otro color en el otro. El objetivo es colocar estas aristas alrededor del centro blanco, haciendo coincidir el otro color de la arista con el color del centro adyacente.
Para lograrlo, evalúa cada arista blanca individualmente. ¿Está en la capa superior, media o inferior? ¿Está orientada correctamente? Examina sus posibles movimientos. Gira las capas para mover la arista blanca a la capa superior. Luego, gírala hasta que coincida con su centro de color correspondiente. Repite este proceso para las cuatro aristas blancas. Si una arista blanca está orientada incorrectamente, manipúlala hasta llevarla a la capa inferior y luego vuelve a intentarlo.
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El siguiente paso es colocar las esquinas blancas. Cada esquina tiene blanco y otros dos colores. Busca las esquinas blancas en la capa inferior. Si no están allí, podrían estar en la capa superior o en la capa media.
Analiza la ubicación actual de la esquina. Identifica los dos colores además del blanco. ¿Están orientados correctamente en relación con los centros de color? Si la esquina está en la capa inferior, intenta colocarla directamente debajo de su posición correcta en la capa superior. Luego, aplica un algoritmo específico para insertar la esquina en su lugar. Este algoritmo dependerá de la orientación actual de la esquina.

Si la esquina blanca está en la capa superior, muévela a una posición sobre su lugar correcto, y luego baja a la capa inferior. Si está en la capa media, usa un movimiento para sacarla a la capa superior sin deshacer la cruz blanca. Luego, aplícala a la capa inferior y repite el paso anterior.
Ahora, debemos resolver la segunda capa. Esto implica colocar las aristas que no tienen amarillo en su lugar correcto entre las dos capas ya resueltas. Busca estas aristas en la capa superior. Identifica los colores de la arista.
Determina si la arista debe ir a la izquierda o a la derecha. Si la arista tiene que ir a la izquierda, alinea el color frontal de la arista con el centro del mismo color, y luego usa el algoritmo adecuado para insertar la arista a la izquierda. Si tiene que ir a la derecha, usa el algoritmo para insertar la arista a la derecha. Si una arista está en la segunda capa pero en el lugar equivocado, muévela a la capa superior utilizando uno de los algoritmos mencionados anteriormente.

El siguiente paso es formar una cruz amarilla en la capa superior. Este paso puede parecer aleatorio, pero en realidad sigue un conjunto de algoritmos definidos. Podemos tener un punto, una L, una línea o una cruz ya formada. El objetivo es llegar a la cruz amarilla.
Si tienes un punto, aplica el algoritmo hasta que obtengas una L. Si tienes una L, oriéntala de manera que no apunte hacia arriba ni hacia la izquierda, y luego aplica el algoritmo. Si tienes una línea, oriéntala horizontalmente y aplica el algoritmo. Después de cada aplicación, evalúa el resultado y repite el algoritmo si es necesario hasta que obtengas la cruz amarilla.

Luego, orientar las aristas amarillas. Asegúrate de que los colores de las aristas amarillas coincidan con los centros de las caras laterales. Es posible que necesites girar la capa superior para alinear las aristas. Es posible que tengas que aplicar un algoritmo específico para permutar las aristas hasta que coincidan con sus respectivos centros.
El último paso es posicionar las esquinas amarillas. Debes poner cada esquina en su sitio correcto, aunque no necesariamente orientadas correctamente. Busca una esquina que ya esté en el lugar correcto. Si no hay ninguna, aplica un algoritmo para forzar una esquina a su lugar. Luego, utilizando un algoritmo, permuta las esquinas restantes hasta que todas estén en su lugar correcto.
Finalmente, orienta las esquinas amarillas. En este paso, rotarás las esquinas individuales en su lugar sin alterar la posición de las demás piezas. Mantén el cubo fijo y aplica un algoritmo que gira una esquina. Una vez que la esquina esté orientada, gira solo la capa superior para mover la siguiente esquina a la posición para orientarla. Repite el proceso hasta que todas las esquinas estén orientadas correctamente. Ahora tendrás el Cubo de Rubik resuelto.