
El clima en Filipinas es predominantemente tropical marítimo. Esto significa que se caracteriza por altas temperaturas, alta humedad y abundantes precipitaciones durante todo el año.
Un aspecto clave es la temperatura. Las temperaturas medias anuales oscilan entre los 25°C y los 32°C (77°F y 90°F), con poca variación estacional. La sensación térmica a menudo es mayor debido a la alta humedad.
Las precipitaciones son otro factor determinante. El país experimenta una temporada de lluvias y una temporada seca, aunque esta última no es completamente seca en todas las áreas. La temporada de lluvias generalmente se extiende de junio a noviembre, influenciada por el monzón del suroeste (Habagat).
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El monzón del suroeste trae consigo fuertes lluvias y vientos. Por el contrario, el monzón del noreste (Amihan), que se extiende de diciembre a febrero, trae aire más fresco y seco desde el continente asiático, resultando en una temporada más seca.

Las tormentas tropicales y los tifones son una amenaza recurrente. Filipinas está ubicada en el cinturón de tifones del Pacífico occidental, lo que la hace muy susceptible a estos fenómenos meteorológicos. La temporada de tifones generalmente abarca de julio a octubre, aunque pueden ocurrir durante todo el año. Se producen un promedio de 20 tifones al año.
Ejemplo 1: En Baguio, situada en las montañas de Luzón, las temperaturas son notablemente más frescas que en las zonas costeras, gracias a su altitud. Ejemplo 2: La región de Bicol a menudo experimenta fuertes lluvias y vientos debido a su exposición directa a los tifones.

La humedad es consistentemente alta, generalmente por encima del 70%, lo que contribuye a la sensación de bochorno y puede hacer que las actividades al aire libre sean agotadoras.
El clima tropical marítimo de Filipinas influye directamente en la agricultura. El conocimiento de los patrones de lluvia y la temporada de tifones es crucial para la planificación de cultivos y la gestión de recursos hídricos. La disponibilidad de agua dulce, por ejemplo, se ve directamente afectada por las variaciones climáticas, impactando tanto a la agricultura como al consumo doméstico. El clima también afecta al turismo, con la planificación de viajes a menudo basada en la previsión de temporadas secas y húmedas.