
Una olla de barro nueva necesita ser curada antes de su primer uso. Esto asegura que dure más y funcione mejor.
Paso 1: Limpieza Inicial
Primero, lava la olla con agua tibia. No uses jabón. El barro puede absorber el jabón, afectando el sabor de la comida.
Usa una esponja suave para limpiar el interior y el exterior. Enjuaga bien la olla. Asegúrate de eliminar cualquier residuo.
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Luego, seca la olla con un paño limpio. Déjala secar completamente al aire libre. Asegúrate de que esté completamente seca antes del siguiente paso.
Paso 2: Remojo Inicial
Sumerge la olla completamente en agua. Usa un recipiente grande si es necesario. Asegúrate de que toda la olla esté cubierta.
Deja la olla remojando durante al menos 12 horas. Idealmente, déjala remojando por 24 horas. Esto ayuda a que el barro se hidrate por completo.

Después del remojo, retira la olla del agua. Desecha el agua usada. Seca la olla con un paño limpio.
Paso 3: Cocción con Agua
Coloca la olla en la estufa. Agrega agua suficiente para llenar aproximadamente 3/4 de la olla. No la llenes por completo.
Calienta el agua a fuego lento. Deja que el agua hierva suavemente durante 30 minutos. Observa la olla durante este proceso.
Apaga el fuego y deja que el agua se enfríe completamente en la olla. No retires el agua caliente. Deja que se enfríe naturalmente.

Una vez que el agua esté fría, deséchala. Lava la olla nuevamente con agua tibia y una esponja suave. Sécala bien.
Paso 4: Curado con Ajo (Opción Aromática)
Este paso es opcional, pero recomendado para ollas que usarás para cocinar guisos y otros platillos salados. Pela varios dientes de ajo. Machaca los dientes de ajo hasta formar una pasta.
Cubre el interior de la olla con la pasta de ajo. Asegúrate de cubrir toda la superficie interna. Deja que la pasta de ajo repose durante al menos 2 horas.

Después de 2 horas, enjuaga la olla con agua tibia. Lava bien para eliminar todo el ajo. Sécala completamente.
Paso 5: Cocción con Caldo (Opción para Sabor)
Si deseas, puedes cocinar un caldo simple en la olla. Esto ayuda a sellar los poros del barro y a impregnar la olla con sabor.
Prepara un caldo sencillo con vegetales o huesos de pollo. Vierte el caldo en la olla. Calienta a fuego lento durante una hora.
Deja que el caldo se enfríe completamente en la olla. Luego, desecha el caldo y lava la olla. Sécala bien.

Paso 6: Uso Inicial y Mantenimiento
Cuando uses la olla por primera vez, cocina a fuego lento. Evita los cambios bruscos de temperatura. No uses utensilios de metal que puedan rayar la olla.
Después de cada uso, lava la olla con agua tibia y una esponja suave. Evita el jabón, a menos que sea necesario. Sécala completamente antes de guardarla.
Guarda la olla en un lugar seco y ventilado. No la guardes húmeda o en un lugar cerrado. Con el tiempo, tu olla de barro se volverá más resistente y mejorará su sabor.
Recuerda que una olla de barro bien curada durará muchos años. ¡Disfruta cocinando en ella!