
La colocación de guantes estériles es un procedimiento fundamental en el ámbito médico y quirúrgico. Asegura un ambiente estéril para prevenir infecciones. Existen dos técnicas principales: la técnica abierta y la técnica cerrada. Ambas técnicas buscan mantener la esterilidad durante la manipulación.
Técnica Abierta
La técnica abierta se utiliza cuando no se requiere una bata estéril. Es común en procedimientos menores. También se usa cuando se necesita cambiar los guantes durante un procedimiento ya estéril. Permite al profesional colocarse los guantes sin la ayuda de otra persona.
Primero, abre el paquete de guantes estériles sobre una superficie limpia y seca. Identifica el guante para la mano derecha y el guante para la mano izquierda. Toca solo el borde doblado del guante. Esto evita contaminar la superficie externa que estará en contacto con el paciente.
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Con la mano no dominante, sujeta el borde doblado del guante correspondiente a la mano dominante. Desliza la mano dominante dentro del guante. Asegúrate de no tocar la piel de la muñeca con la mano enguantada. Solo el interior del guante debe tocar la piel.
Ahora, con la mano ya enguantada, desliza los dedos por debajo del doblez del guante restante. Levanta el guante y desliza la mano no dominante dentro de él. Evita que la mano enguantada toque la piel desnuda de la otra mano. Ajusta los guantes para asegurar un buen calce y comodidad.

Una vez colocados, mantén las manos a la altura de la cintura o por encima. Evita tocar superficies no estériles. Si se contaminan los guantes, cámbialos inmediatamente utilizando una nueva técnica. La técnica abierta es más susceptible a la contaminación que la técnica cerrada.
Técnica Cerrada
La técnica cerrada se usa cuando se está utilizando una bata estéril. Es la técnica preferida en quirófanos. Ayuda a mantener un mayor nivel de esterilidad. Implica colocarse los guantes sin que las manos salgan de las mangas de la bata.
Abre el paquete de guantes estériles sobre una superficie estéril. Las manos deben permanecer dentro de las mangas de la bata. Coloca el guante sobre la manga de la bata, con los dedos del guante apuntando hacia el codo.

Sujeta el puño del guante a través de la manga de la bata. Utiliza la otra mano, aún dentro de la manga, para sujetar la parte posterior del guante. Estira el puño del guante sobre el puño de la manga de la bata.
Desliza la mano dentro del guante, trabajando a través de la manga de la bata. Es importante que la mano no salga de la manga durante este proceso. Repite el proceso para la otra mano. Ajusta los guantes una vez que ambas manos estén enguantadas.

Con la técnica cerrada, la piel nunca entra en contacto con el exterior del guante. Esto reduce significativamente el riesgo de contaminación. Requiere práctica y coordinación para dominarla. Es esencial seguir los pasos cuidadosamente para mantener la esterilidad.
Consideraciones Finales
Ambas técnicas requieren un buen entendimiento de los principios de la asepsia. La elección de la técnica depende del contexto clínico y del tipo de procedimiento. La práctica constante es crucial para perfeccionar ambas técnicas. Recuerda siempre inspeccionar los guantes antes de usarlos para detectar posibles roturas o defectos.
La correcta colocación de guantes estériles es esencial. Protege tanto al paciente como al profesional de la salud. Una técnica adecuada minimiza el riesgo de infecciones asociadas a la atención sanitaria. Sigue siempre las directrices y protocolos establecidos por tu institución.