
Las causas internas del movimiento de Independencia de México se refieren a los problemas y tensiones que existían dentro de la Nueva España, que impulsaron a la población a buscar la separación de España. En pocas palabras, son las razones que surgieron desde dentro de la sociedad novohispana.
Una de las causas más importantes fue la desigualdad social. La sociedad estaba organizada en una jerarquía rígida: los peninsulares (nacidos en España) tenían todos los privilegios y ocupaban los puestos más importantes en el gobierno y la iglesia. Los criollos (nacidos en la Nueva España, pero de padres españoles) tenían riqueza y educación, pero se sentían marginados porque no podían acceder a los mismos puestos que los peninsulares. Luego estaban los mestizos, indígenas y esclavos africanos, que sufrían discriminación y explotación.
Otro factor clave fue el descontento político. Los criollos querían tener más participación en el gobierno y sentían que España los ignoraba y les imponía leyes injustas. Por ejemplo, España controlaba el comercio y les prohibía a los novohispanos comerciar con otros países.
Must Read
También influyeron las ideas de la Ilustración. Las ideas de libertad, igualdad y derechos humanos que venían de Europa inspiraron a muchos criollos a cuestionar el dominio español y a buscar una forma de gobierno más justa.
Para entender mejor esto, piensa en una olla a presión. La desigualdad, el descontento político y las nuevas ideas eran como el calor que aumentaba la presión dentro de la olla. Finalmente, la presión fue tanta que la olla explotó, dando lugar al movimiento de Independencia. Entender estas causas internas nos ayuda a comprender por qué México buscó su independencia y cómo la historia influye en el presente.