
El Yo Soy 132 fue un movimiento estudiantil mexicano que surgió en 2012. Fue una protesta social originada por un evento específico, pero que rápidamente se expandió para abordar problemas más amplios dentro de la sociedad mexicana.
¿Qué lo causó? Principalmente, una serie de factores convergieron para encender la chispa del movimiento:
- Incidente con Enrique Peña Nieto (EPN): Durante una visita a la Universidad Iberoamericana, el entonces candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, fue recibido con fuertes protestas. Estudiantes lo cuestionaron por su gestión como gobernador del Estado de México, particularmente por los sucesos de Atenco en 2006.
- Manipulación de la Información: Tras las protestas, algunos medios de comunicación intentaron minimizar o desacreditar la participación estudiantil, sugiriendo que eran unos pocos "agitadores" o que estaban pagados.
- Video "131 Estudiantes": La respuesta a esta manipulación fue crucial. 131 estudiantes de la Iberoamericana publicaron un video mostrando sus identificaciones universitarias para probar que eran estudiantes genuinos y desmentir las acusaciones. Este video se viralizó y demostró que la protesta era legítima.
- Apoyo de Otras Universidades: El video inspiró a estudiantes de otras universidades públicas y privadas a unirse a la causa. Se identificaron como el estudiante número 132, y luego, simbólicamente, como "Yo Soy 132".
- Cuestionamiento del Sistema Político: Más allá del incidente con EPN, el movimiento reflejaba un profundo descontento con el sistema político mexicano. Los estudiantes demandaban una mayor democratización de los medios, transparencia en el proceso electoral y una crítica al monopolio mediático que favorecía a ciertos candidatos. Esto incluía pedir una cobertura más equitativa durante la campaña presidencial.
- Descontento Social Generalizado: El movimiento también se alimentó de un sentimiento general de insatisfacción con problemas como la corrupción, la impunidad y la falta de oportunidades para los jóvenes.
En resumen, el movimiento Yo Soy 132 nació de un incidente específico, la respuesta a ese incidente, y un descontento generalizado con el sistema político y los medios de comunicación en México.
El movimiento tuvo un impacto significativo, generando un debate público sobre la calidad de la democracia en México y la influencia de los medios en la política. Aunque no logró cambiar el resultado de las elecciones presidenciales de 2012, demostró el poder de la organización estudiantil y la capacidad de las redes sociales para movilizar a la sociedad civil.